30 mar. 2016

VAMO A CALMARNO QUE ESTO SE VA DESCONTROLAAAARRRRRR




Jelou, mai frens. Sí, soy yo, el mismo zanganote de siempre, sólo que no tan animado ni jocoso como cuando tenía cinco añitos. Supongo que ya estarán a verga de tanta excusa pisada que pongo cada vez que desaparezco en contra de mi santa voluntá, así que en esta ocasión, me voy a abstener de contar cualquier paja y, como buen dermatólogo in fieri, voy a ir directo al grano. La onda es que a mí la mara así en general cada vez me desconcierta más, muchá. Ya no me sorprende, porque la conozco. Me desconcierta, eso sí, porque se supone que deberíamos ir evolucionando, aunque sea a paso de tortuga, pero no, ni siquiera es que estemos estancados o atascados, como pelotas de hule en un tubo pvc que sirve de desagüe. Nel, es que vamos para atrás. El tiempo corre y nosotros no colaboramos con la evolución y parece que simple y sencillamente nos pela la verga. ¿Por qué putas? Pues porque es nuestra naturaleza y ya nos hemos acostumbrado y, como encima somos unos cómodos pisados, pues pior. A eso agreguémosle que parecemos veletas: hoy para allá, mañana para acá, el lunes para un poco más allá y el sábado otro poco más para acá. En primer lugar, fuimos incapaces de elegir a un buen gobernante y aquí ya ni siquiera voy a perder mucho mi valioso tiempo en refunfuñar, explicar, renegar y maldecir, porque el nene ya está donde lo pusimos y, sin saber muy bien qué putas está haciendo ahí, lo hace todo a su manera: con novatadas, con sus muecas y sus caritas teatrales, pelando siempre la mazorca y queriendo dar lecciones de civismo barato, retrógrado y desfasado; desconociendo la magnitud de las verdaderas prioridades de un gobierno en un país infernal, violento, desigual, golpeado y urgido de un talego de cambios como es el nuestro. Y ahí está, tu amor divino, tu amor de hombre, tan tranquilo, disfrutando de su nuevo estatus social, a su ritmo, como si fuera el director de una escuelita “cualquiera” (Faitelson dixit), indignándose por estupideces y queriendo sacar a relucir una autoridad que le queda grande, como si fuera una túnica que de emergencia nos prestara un cuate que mide casi dos metros y pesa más de 280 libras. ¡La carpa de un toldo de feria! Sin duda, un claro ejemplo de un presidente pelele puesto ahí como fachada, como cuando sos perito contador y por cuello te dan un chance de director de Recursos Humanos y tu cuate te dice: vos no te ahuevés, rey, estos mulitas tienen que hacer lo que les digás y punto; al primero que mirés con babosaditas, lo fichás, me decís y yo me encargo.  

En segundo lugar, hablemos un poco de la Selección de fut: un tema eterno como el maldito tráfico capitalino. A ver, aquí no hace falta ser un erudito en la materia para saber que ni a putas tenemos un nivel aceptable para ir a un Mundial. Nunca lo hemos tenido. ¡Jamás! ¿Sí o no? Va, si somos capaces de entender esta realidad, ¿por qué tanta alharaca pisada? Por una parte están los escépticos y odiosos anti-deportes de toda la vida; por otra, los fanáticos engasados; y por último, los fanáticos rascuaches y mediocres, que son los piores y que son la mayoría, desgraciadamente. Hoy ganan los muchachos y son dioses astromayas; mañana dan el culo, y son una real cagada de ruquito con hemorroides y colon irritable, unos bolos mierdas (como si en mi Guatermosa nadie fuera un alcohólico en potencia), unos paqué vergas, lacras, basuras, etc., etc., etc. Puta, yo lo que digo es que: ¿sabrá ese aficionado mediocre que en cualquier deporte colectivo a veces se gana y otras se pierde? ¿O por el simple hecho de que se gane una vez, por chiripa, por esfuerzo o por la intercesión cocainómana-mandibular de Cash, ya es un delito perder? ¿Acaso los equipos de elite mundial siempre ganan? ¿Acaso las potencias mundiales nunca dan las nalgas estrepitosamente como Brasil en su propio Mundial? ¿ENTONCES QUÉ PUTAS? Todo debería ser sencillo: si no querés apoyar, no lo hagás y sho, tampoco nos interesa saber por qué putas; contáselo otra vez tus amigos, gracias. Si vas a apoyar solo cuando ganan, haciendo gala de un patriotismo así mero de atarantados, morite y pedile al Señor de las Alturas que te extrañen aunque sea tus tatas. Lo ideal (por no decir imposible) es que quien apoye, lo haga siempre y que lo haga sin que otros le tengan que decir si está OBRANDO bien o no, porque supuestamente uno es LIBRE y cada quien es fanático (o no) de lo que da la puta gana. El futbol como el ajedrez puede ser lo que cada quien quiere que sea, desde su individualidad, es una elección personal, y punto. Colectivamente, sí, ya es otro pijeo; pero estamos hablando de Guate, ¿por qué nos vamos a poner exigentes? Lo mismo pasa con los cucuruchos y las procesiones, mai frens, por mencionar otro ejemplo. Ahí, por si no lo saben, también radica esa palabrita por la que muchos babean como chuchos en brama cuando demandan y abogan SOLO por sus gustos personales: la tolerancia.

Pasemos a lo crítico y lo preocupante: las muertes de niños (o de quien sea) por falta de atención médica. Eso no debería pasar en un país en el siglo XXI; aquí sí que nos encontramos frente a una desgracia cerota que afecta a un pijazal de gente. Eso sí, sáquenme la madre si quieren, pero las redes sociales nos tienen agarrados por los güebos y los ovarios porque, aunque nunca nos haigamos preocupado por estos temas, de repente nos vemos empujados a viralizar y a satanizar lo que sea obedeciendo, casi siempre, al clamor de las masas. No filtramos. Nos dejamos acarrear y queremos acarrear a los demás. Pasa algo, cualquier suceso, y ahí vamos como bovinos programados a pegar el grito en el cielo con muestras de indignación afectadas y fatalistas, casi siempre desde el delirio de la ignorancia. Sí, lo que pasó con el niño que murió en brazos de su madre es una desgracia y es un cubetazo de tristeza que lo deja a uno de palo, tieso y hecho verga. También murió otro más, un recién nacido de una mujer indigente que, OBVIAMENTE, iba a dar a luz en la puta calle como podía haber sido en un basurero en una alcantarilla. ¿Quésesamierda? ¡El colmo! Es duro, puta, sí, lo es, y más cuando nos imaginamos que podría pasarnos a nosotros con nuestros hijos o familiares. Pero no son los únicos, muchá: esto lleva pasando años y años, día tras día, en el área rural, en un vergo de lugares de Guate, etc., y si ese es nuestro estilo de ser consecuentes con este clavo, puta, tendríamos que actualizar nuestros estados en las redes sociales cada diez minutos. La cuestión es la siguiente: ¿será que ya con eso hemos aportado nuestro granito (no dije gramito, ojo) de arena? O sea, ¿incitar a la reflexión con nuestras frases presuntamente acertadas y nuestro afán intachable y altamente ético de decirles a todos: muchá, ustedes están en la mierda, ya es suficiente? ¿Cuál es el siguiente tema? ¿La palma africana? ¿Las minas? ¿El acoso sexual? Puta, claro que sí, ¿qué hay que poner? Dame cinco minutos y me craneo un mi buen parrafito. ¡Listo! ¡Ya! 146 likes en menos de veinte minutos. YOU WON! NEXT! FIGHT!

¿Cuándo putas vamos a ACTUAR? ¿Hubieramos sacrificado nuestro tiempo o nuestro pisto para ayudar a cualquiera de esas dos madres que trajeron al mundo a un ser humano sólo para que esta mierda de sistema y su ineficacia los mataran? ¿Nos hubiéramos puesto manos a la obra para subirlas a nuestro carro y llevarlas a un centro médico? A lo mejor sí, pero seguramente no. Y ya sé lo que vos lector o lectora me estás diciendo ahorita: puta, Rex, es que eso le corresponde al Gobierno, papá; yo ya pago impuestos. Así funciona nuestra lógica. Nos implicamos, pero sólo la puntita.

Si es así la mierda, si todo es virtual, viral y la puta que nos parió… ¡la Academia Sueca lo va tener pisadísimo para hacer una lista definitiva para el Premio de la Paz, muchá! ¡Todos nuestros estados de FB automáticamente son obras de caridá, solidaridá y buenas acciones! Además, es que somos tan mentalmente inestables (no, Rex, yo soy diferente) e influenciables que ni siquiera nos ponemos de acuerdo para indignarnos todos por algo en concreto y HACER ALGO al respecto! ¡Y si lo hacemos… aparece un selecto y exclusivo grupo de iluminados a CRITICAR y encontrar fisuras, peros, fallos, etc.! Al final, lo típico es que cada quien jale para donde quiera, y que vos hagás lo mismo, y yo lo mismo, y aquél también. Cada quien por su lado. Nunca UNIDAD... en fin, caótica la mierda. Resultado: _____________

Ah, y por si la babosada no fuera poca, movidos por ese afán de bochinchería y montonería linchadora, empezamos a relacionar política con fut con chocorreacciones con drogas precolombinas con pena de muerte con la familia Bosch con #TodosSomosBruselas con… y de repente brotan, como ronchitas de varicela, un pijo de conclusiones descabelladas y tremendamente estúpidas como que la culpa de todo la tiene el Pescado Ruiz (sí, leí un par de tuits por ahí, no me lo estoy inventando), porque es un mal tata y porque ese jet que le pusieron (con nuestro pisto, dijo uno por ahí… ¡¿ehhh?!), podría haber servido para trasladar a Maicol, el patojito que murió en la calle…. ¿Nos damos cuenta de hasta dónde llega nuestra irracionalidá y nuestros impulsos? Esa gana de querer aclarar el panorama DESDE nuestro punto de vista. Puta, las mierdas simplemente no funcionan así, hombre. A un empresario le pela la verga el pueblo y puede hacer lo que quiera con su pisto. Es indignante e injusto, pero es cierto. ¿Qué hay que hacer ahora? ¿Buscar al Pescado y ajusticiarlo, ya no sólo por haber perdido un  mísero partido de fut sino porque ES PARTE RESPONSABLE de lo que pasa a diario en el país y que ningún gobierno HA QUERIDO solucionar porque aquí lo importante siempre ha sido güeviar y de ahí salir en caballo blanco? ¡Miren esas conclusiones! Ese desconcierto que les hablaba arriba me está pasando factura y se está convirtiendo en tirria, fíjense. Sí, tirria, asco, repulsión, como putas quieran llamarle. Las redes sociales pueden ser tan valiosas como nocivas y la verdá es que a veces simplemente es mejor ni entrar en esas mierdas. No pretendo generalizar tampoco. Sé que hay mara pilas que genera discusión, debates inteligentes y bien fundamentados, reflexión… mara cabrona que aporta, que conciencia, que con sus conocimientos orienta, propone, resuelve, etc., pero la gran mayoría satura esas mierdas (sí, aunque estén en todo su santo derecho) con un revoltijo de despropósitos copiados de otros, redundancias, tópicos y cháchara revoltosa. Es como ir a un zoológico y pararte en el lugar donde están los macacos o los mandriles: cincuenta, sesenta, ochenta ejemplares de todos los tamaños chillando y aullando el mismo sonido escandaloso… así, sin parar… saltando de un lugar a otro, agarrándose a vergazos entre ellos, aruñándose, despulgándose y jaloneándose… y más aullidos, y brincos por aquí y por allá, y más de ese concierto incomprensible y alebrestado. Un día de Pentecostés salvaje y desquiciante que es todos los putos días del año del calendario gregoriano.

Como usuario que soy, yo tampoco me escapo, mai frens. No me miren así. Yo también he sido y soy parte de todo este talegueo, no crean que no lo sé. Simón, lo reconozco. A veces simple y sencillamente me gustaría quedarme calladote, sentadito en mi trono de cartón piedra, acariciando a mis guepardos imaginarios y contemplando mis eriales provechosos, infinitos y también imaginarios. Y de ahí, escupir al teclado, a la pantalla de la compu, fundir mi Tuirer a gargajos, pero soy el más débil de mi generación espontánea (jajaja) y la tentazón... o sea, la tentación es grande.

Sírvanse disculparme,

Suyo Forever Hugo Almeida,

Rex Mamey


14 ene. 2016

INDIGNACION PERRUNA O CÓMO LLAMAR LA ATENCIÓN EN FEISBUR



 

“¡Malditos hijos de puta! ¡Respeteeeen! ¡Ojalá les estallaran esas sus ametralladoras y sus bombas en el culo! ¡Ojalá que se incendiara su casa… malparidos ahhhgggg! ¡Muéranseeeee!”… He ahí los típicos comentarios propios de las fiestas de fin de año proferidos especialmente por dueños de perros y algún que otro animalejo “doméstico” que sufre (debido a su naturaleza) con la pirotecnia exagerada, las detonaciones fuertes, la algarabía polvorística y hasta con los pedos del señor de la casa, etcétera. Bien, primero lo primero. Una de tantas lecturas entre líneas que hago yo cuando me topo con comentarios atenshion-jor así sería ésta: Me pelan la verga tus costumbres para celebrar, muco cerote, porque estás haciéndole daño a mi pobre y consentido perrito. Sí, supongo que cuando fulano o mengano se dirigen a comprar cuetes, volcancitos, bombas, minas-antipersona, etc. van pensando algo como: Hoy sí perros hijos de la verga, se van a cagar. Me voa tronar todo mi aguinaldo en estas mierdas y si se los lleva puta, mejor. Hace falta ser un verdadero imbécil para de verdad actuar así, o sea, como un perfecto irracional de mierda, con lo cual, por sentido común y porque confío un 2% en mis compatriotas súper chapinísimos de sangre pletórica y tropical, vamos a descartar esta primera conclusión un tanto… descabellada. (Después de releer los blogs de Luisfi y Palmieri he mejorado muchísimo mi vocabulajajajaja). La segunda lectura entre líneas sería ésta: Como yo tengo un perrito y el perrito sufre con los cuetes y las luces infernales, automáticamente vos te tenés que cohibir de hacer lo que se te dé la gana y no celebrar como lo has hecho desde que eras un ishto. Ahí está el asunto: resulta que los problemas y vicisitudes del dueño (nadie, creo, lo obligó a tener un perro, un oso panda o una mojarra que por las noches transpira rayos-X, inofensivos, claro), nos deben concernir a TODOS. ¡Así porque sí! Y aquí hay que aclarar un punto importante: una onda es solidarizarse con el problema en cuestión y decir: Pura mierda con los pobres chuchitos, hay que agarrar la onda y evitar, si podemos, estas situaciones, y otra es tener que sentirte puramierda, atacado, buliado y criminalizado por quemar ametralladoras en Navidá, Año Nuevo o en tu maldito cumpleaños porque parece que lo estás haciendo en contra de los derechos de los animales y estás atentando, como insensible y cavernícola que sos (sí, con esa maldad que te rebosa cada vez que querés pasarla bien con tu familia o con tus cuates), contra su salud física y ¡EMOCIONAL! (Vieras que mi pobre gordo se pone histérico, se estresa, se le sube el azúcar, se desquicia con tanto cuete, de ahí como que tiene pesadillas y al día siguiente lo noto más introspectivo que de costumbre…) Por lo tanto, ¿qué es lo que se nos está permitido hacer? ¿A qué tenemos derecho como ciudadanos? Si el vecino tiene un chucho o dos o tres o veinte, vos no podés quemar ni mierda; o sea, se te critica ese derecho; pero si el perro o la jauría de perros del vecino pasan ladrando y aullando toda la madrugada, vos le tenés que hacer huevos porque qué otra. Así, ¿por ejemplo? ¿Debemos salir y tocar en todas las puertas de la cuadra, la cuadra de a la par y la del otro lado y preguntar si tiene perros porque queremos quemar cuetes?
                   
(Bien, antes de que sigan leyendo, les cuento algo: Yo tengo un perro. Ah, y otra cosa: no me considero animalista como tal pero detesto profundamente el maltrato animal y, más todavía, a los hijos de cien mil putas que maltratan a los animales. Eso que quede bien clarito, paisanos míos. O sea, si escribo esto no es precisamente porque soy un desalmado al que no le importa la integridad de una Criatura de la Creación, como diría Brayan, el cuate que me viene a desparasitar a mi chuchita. No, mi clavo es con ustedes, los dueños).

Yo creo que, independientemente de por qué razón te guste a vos tener mascotas (perros, en este caso), lo ideal (LO IDEAL) sería que, antes de ponerte a tirarle mierda a los demás, te preocuparas vos, primero, por contar con un espacio decente para que tu perro pudiera andar como lo que es: un perro, y no un perro al que te empeñás en convertir en persona y en tratar como si fuera más importante que tus propios chirises o hermanitos. Un buen patio, por ejemplo. Segundo, que estuvieras consciente del lugar donde vivís (una colonia, unos residenciales, un apartamento caja-de-zapato, etc.), para que pudieras hacer algo al respecto VOS (no los demás) en caso de celebraciones estridentes en las que sabés que a tu perro se lo puede llevar la tristeza. O sea, saber que el clavo y la responsabilidad son tuyos. ¿O no son tuyos? Puta, si no son tuyos, ¿de quién, papá? No se trata de restringir la libertad de tener un perro o no, sino de saber quién tiene que hacerse cargo de ESA responsabilidad en un entorno digamos… hostil. Yo tenía un cuate que se compró tres tarántulas y resulta que el maldito escándalo de sus vecinos (una pareja de mormones sadomasoquistas radicales) cuando celebraban sus orgías sabatinas con música de Enigma de fondo y alaridos típicos de un rastro, provocaba que las pobres pisadas se volvieran agresivas. Que se malearan. Una madrugada de domingo, cuando sus vecinos decidieron poner fin a su peculiar Sodoma y Gomorra, las tres arañas pisadas se escaparon de su jaulita y le mordieron todas las patas al talega. Si no hubiera sido por un pulmoncito de Indita-Rosa de Jamaica que se echó encima, le hubieran tenido que amputar media pierna. ¡Santo milagro! El dueño de la tienda de mascotas se lo había dicho: Nada de tenerlas en lugares cerrados y urbanos. Además, esta especie arácnida congoleña sufre claustrofobia y es alérgica a los acentos capitalinos. El mierda había dicho la paja de que las iba a tener en la finca de sus viejos, en Sipacate, en contacto con la naturaleza y con los lugareños, y que las iba a alimentar con colibríes recién nacidos y con semillas de macadamia bañadas con sangre de gallinas criollas. La realidad era otra: su cuarto era una ratonera y la jaula era una mugrosa pecera en miniatura.

No sé, muchá, a lo mejor son mis nervios, pero a veces creo que se nos está yendo la mano con las exquisiteces. Antes, si no estoy mal, nadie se quejaba tanto. Ahora en las redes sociales, ese reducto infernal para narcisistas desesperados, nos estamos quejando de todo y por todo. Hasta por ridiculeces. Cuetes, no. Procesiones, no. Manifestaciones, no. Árbol Gallo, no. Celebraciones futboleras, no. Candidatas en los pueblos, no. Verbenas, no. Conciertos al aire libre, no. Entiendo que las sociedades evolucionan, pero créanme, la nuestra no es precisamente un ejemplazo para ir por ahí haciendo alarde de ni mierda. Y lo que es más importante, si tanto amor le tenemos a nuestras “mascotas” (esa palabrita me parece un poco repelente, porque antes de la mascotización estuvo la domesticación y eso me suena, allá a lo lejos, a colonialismo; eso mismo que muchos pro-vida, pro-libertad y pro-individualismo atacan o ponen en tela de juicio), puta, esforcémonos porque no sufran y vivan bien pero NO a costa de las actitudes o costumbres de los demás, sino gracias a nuestra capacidad para solventar una situación puntual, como lo es una celebración en una fecha archisabida. ¿Tan difícil es? Podríamos, no sé, construir un búnker o ponerle audífonos de DJ a nuestro perro con rolas de la Miseria Cumbia Band o de Enrique y Ana, por decir algo. La pirotecnia desbocada está mal, lo sé, pero para mí celebrar no tiene nada de malo. ¿O sí? Las tradiciones son parte de la cultura (pese a quienes les pese) y hay gente, entendámoslo de una vez, que resarce su necesidad de entretenimiento y dispersión esos días, con el simple hecho de quemar ametralladoras a las 12 en Nochebuena o en Año Nuevo. ¡Una costumbre común y corriente! Sí, a lo mejor, pero no se trata de eso. Se trata de la libertad que cada uno tiene para celebrar como le dé la regalada gana. Si vos no lo hacés porque acabás de alcanzar un nivel espiritual similar al Nirvana, porque desdeñás lo popular desde tu urna de pedantería y te considerás un ser superior y cultivado, ajeno a divertimientos callejeros, soeces y mundanos, es TU problema. Tuyo, antes que el de tu perro o el de tu anaconda. No hace falta, de verdad, que externés tu bilis en las redes sociales. O quizás sí, pero güi don quer, mai fren. En serio, grabátelo: GÜI DON FOQUIN QUER. 

Ni de aquí ni de allá ni del más allá,

Rex “Hamor Eterno” Mamey.

29 oct. 2015

A MI AMOR DANIELA LE DIJE: VOS DIPUTADA Y YO COMEDIANTE POR UN DIA (Y ACEPTÓ)

Fíjense, muchá, que no sé qué día de la semana pasada recibí un mensaje de un chavo de Plaza Pública ("Púbica" le digo yo de cariño porque imagínense como sería una plaza así, pues, uuuuuyyyyy, sabooorrrr) contándome que andaban entrevistando a comediantes, ahora que James Ernesto se proclamaba como presidente de la República, y qué querían saber qué onda, cómo veíamos esa transición, etc. Puta, dije yo así, la mara no sabe que yo realmente soy así como soy y creen que me la estoy llevando de comediante. Entonces uno se encuentra ante una disyuntiva (ahhhhh, puta, sólo frases hechas es la mara, vaaa... ¡Si mula no soy, lo que me chinga es que los demás son demasiado estudiados, hombre!), sí, entre decir Simón, buena onda, en qué puedo servirle, jefe (y automáticamente confirmar que uno es comediante, cosa que NO SOY ni ASPIRO tampoco, aclarandito nomás) y decir Nel, jefe, yo a eso sí no le hago usté (y quedar como un arrogante y/o malagradecido que sólo provocará que el cuate piense: Ja, vé que relamido este mierda, no sólo NI es comendiante y encima con sus moñitos, que se vaya a la verga). Entonces, como no soy ni arrogante ni malagradecido, tuve que aceptar y dejar que me hicieran la entrevista, resultado que apareció el día 28 de los corrientes a manera de video-reportaje (pueden verlo aquí), junto el chocochavo Ronald Mackay y el internacional Rafael Hernández "Velorio", lo cual, desde mi humilde punto de vista de Tímido Ídolo de Pequeñas Masas, medio me honra, pues, no porque comparta al 100% mucho de lo que ellos hacen (y han hecho) sino más bien porque reconozco que son dos figuras realmente conocidas y talentosas: al César lo que es del César y no hay de otra, muchá. O sea, las mierdas como son y punto.

A raíz de dicho video, puta, las reacciones no se hicieron esperar, pues. Corrieron los rumores por aquí y por allá, como si fueran maratonistas que no saben dónde queda la meta. La gente salió a las calles hablando lenguas muertas y viendo visiones apocalíticas, se pudrieron todas las frutas de los árboles, nacieron varios niños con dos cabezas (una en el cuello y la otra, más pequeña, incrustada en el pecho) y los Jimmyliebers se reprodujeron como ronchitas de pus en el cuerpo de un sarnoso que posa desnudo en un arriate al lado de un paso a desnivel capitalino. Por mi parte, ni siquiera me había dado cuenta de que ya andaba en boca de medio mundo; yo seguía concentrado en mis clases de voodo trasalpino, civismo dantesco y medicina sideral saturniana en lo que es la sede de la Nueva Acrópolis y, como les digo, ni en cuenta. Eso sí, puta, mi celular parecía vibrador de El Guarda esa mierda, cosa que, reconozco, me dio armonía. En el coffeebreak de mis clases, en vez de ir a ver si atalayaba a una reinita que me estoy casaquiando así "tipo tranquilo", aproveché para salir al patio a tirarme pedos (la concentración me da gases, tanto o peor que cuando me harto media olla de piloyes, seis güevos duros y medio litro de atol de plátano con leche) y a medio ojear los novecientos veinticuatro mensajes que tenía. Según yo, me habían escogido para conductor de algún programa novedoso e intelectual en Canal Antigua, pero no, se trataba que había aparecido en el video que les cuento y que, además, me habían puesto voz de macho cabrío sumido en las penumbras infernales. Otros decían que no muy se me entendía, que parece que había hablado con un pipe (sic) metido en el hocico. Otros (bueno, otras, en realidad) decían que cuándo me iba a dejar que me mordieran esos cachetíos pizpiretos que me ando echando. En fin, parecía que haber salido en un video público había provocado estragos y terremotos emocionales en la vida de mis seres queridos, compadres, horny fans y allegados. Bueno, y en mara que no sé de dónde putas sale, pero que siempre están dispuestos a externarme sus opiniones al respecto de cualquier estupidez que hago. Claro, es que lo curioso es que ni bien me ven lo primero que piensan es: Ah, cabal, como lo imaginé, aquél tiene cara de que le importan mucho las opiniones de desconocidos, ¡Bendito Dios, hoy es mi día!

Por la noche, ya en mis sagrados aposentos, comprobé que la onda ya había trascendido, como dicen ahora los, ejem, ejem, cof, cof, periodistas locales. El portal Soy502, de hecho, hizo eco del video-reportaje en mención y sacó una notita, de la cual, en este hermoso día que nos regala el Señor, tengo a bien compartir con ustedes (y ustedas, jajaja) algunos comentarios muy reveladores y curiosos (sí, no sé qué peste cerebral está afectando a mis compatriotas que en cuanto ven el espacio en blanco para escribir un comentario, les da por escribir como usualmente tuiteo yo y dejan muy mal parado al país). Asimismo, ya que el Muladar es como mi casa, pues voy a aprovechar para responderles de la manera más cortés y correcta posible. Amarremonos los shus y salgamos a echar pija a la cancha:


Hola Carlos Yoc, pues ya que te ponés salsita te podría decir que Rex Mamey es tu padre (Yoc, I am your father), pero nel, primero porque a la puta, papá, tendría que haber copulado con una nutria para que salieras vos y de ahí criarte bajo estrictas medidas de seguridad para que no te mordieran y chupetearan las ratas, que por lo que veo, les peló a tus verdaderos señores progenitores. De todas formas, ahí te contestó a vos y a Miguelangel (intuyo que aquél es medio italiano) el Edison Alfredo y espero que te des por respondido, aunque famoso famoso no soy tampoco. Eso sí, ahora ya me conocés. En cuanto a Mike Hernández. Ay, mi Mike. Me gustaría darte un fuerte abrazo, fijate, un abrazo de unos tres minutos y regalarte un platazo de rico y nutritivo fiambre, una tacita de coyoles y una suscripción anual a la revista Atalaya. Lo único que puedo decirte es que, en tu afán de defender a TU país, reconociste que es un PROBLEMA. Gracias por tu ayuda, mi brodi.


Hugo Barrios, hola, sí, siento mucho que te haya explotado la aorta pero ahí aparezco yo. ¡Es magia! No sé, si querés hacemos cooperacha para que te quedés unos días más en cuidados intensivos. Vos mandás y yo me pongo las pilas. Pensátelo. Y Angel Chin (¿El chin-chin de las putas? No creo. Ese título es honorífico y no se le puede estar adjudicando a cualquiera). ¡¿Cómo que hdp?! A ver, si vas a maltratar, hacelo como la gente. Se escribe "hijo de puta". ¡Estás hablando con el Rex tata! ¡Dale, con fe! Es más, yo hubiera puesto Ese hijo de sesenta mil putas. Parate enfrente del espejo y decilo en alto. ¡Es liberador! ¡Ves! ¡Ánimo! Consejo de amigo: la piedra que venden en la Primera de Julio la cuartean con palma africana destilada y babas de iguana. ¡Te estás haciendo un daño irreparable!


Antonio Lara: ¡Así se contestaaaaa! Y Carlos Vcnt: Gracias por tu esfuerzo, hermano. Llegar a la cima de la lucidez.... cuesta. ¡Te admiramos!



Hola, J Carlos Lares y Emili Azucen Baleg (¿Tus papás qué onda? ¿Se comían las letras o era taaaaaan difícil ponerte Emilia Azucena? ¡Qué esfuerzo!): Miren, envidia, ¿por qué? Envidia a lo mejor tiene Sandra Torres y cualquier otro expresidenciable, pero yo, ¿por qué putas voy a tener envidia? ¿Acaso yo quería ser presidente, pues? Ay, no, muchá, yo sé que es difícil pensar pero no hay que irse a los extremos. ¡En los extremos asaltan! ¡Son peligrosos! Y Emili, si quieres, pidámosle a Dios que baja y se haga cargo él de la presidencia, así todos contentos. Ahora bien, Irma Mediinilla. Hola Mirna, ¿qué tal la vida? ¿Qué dicen los nietos? ¿Qué color del arcoiris es su favorito? Si quiere un día nos juntamos con Mike (el de arriba) para una sesión intensa de abrazos y apachachos. Y no sé, ahorita que ya me ingresan el mes de octubre a lo mejor me sobra algo de dinero para comprarle una su bolsa de melcochas y un su escapulario. Dios me la bendiga.


Tenés razón, Alvaro Toledo, yo ni debería haber aparecido ahí y menos si lo que esperaba la gente era seriedá, como vos decís. Ahora bien, si no te gusta oír lo que no querés oír, eso ya es otra onda, ¿me entendés? Y me alegro que te guste la postura de los otros dos comediantes. La mía es más sencilla; soy de la old school, entonces Misionero I es la que mejor se me da, aunque Misionero II, Jaripeo Espacial, Indians coming y/o Tigrillo Herido no se me dan mal, ¿fijate? Y Carlos Gustavo Rosales Cordón. ¿Qué tal? ¿Cómo te trata la vida? No sé si darte un fuerte abrazo o simplemente suspirar. Bueno, voy a suspirar ahorita y si tengo el gustazo de verte, pues entonces el abrazo de oso y un mi colección de tazos para vos... ¡completita! No sabía que Jorge Falcón y Carlos Villagran habían nacido en Villacanales y La Reformita, respectivamente. Qué lástima que los de Plaza Pública no se informen bien y anden preguntando a comediantes extranjeros en vez de a los que vos sugerís. Te voy a pasar su número de apartado postal porque esto no se puede quedar así. ¡Ante todo la veracidá!



Buena pregunta, Sergio Anibal Alvarez. Si yo supiera la respuesta, se acabaría ese tormento existencialista postadolescente que me provoca insomnio (sí, no es que mire porno a esa hora) y sudores nocturnos (tampoco son tocamientos extremos pensando en mi querida Beltranena), y sería un momento maravilloso de paz y de claridad en mi existencia, pero no hay una respuesta. Todo es confuso, difuso y enrevesado que ni las rolas más profundas de Arjona ni las líricas de Mr. Fher han podido brindarme una luz o una salida. Pero más sin embargo, sigo adelante. Mientras, te dejo una foto en la que no salí muy bien, pero bueno, así tenés el gusto de apreciarme físicamente y conocerme, que es lo más importante, ¿verá?



That's all folks!!!

No se me vayan a intoxicar con los fiambritos, nenes. Ah, y si celebran Jalogüins inmolarse en la vía pública es lo mejor que pueden hacer para vivir estar sana y educativa costumbre nacida en las entrañas de nuestra gótica Guatermosa.

Suyo, pero no permanentemente, Rex "Comediante Autsaider" Mamey


23 oct. 2015

SIEMPRE SUPE QUE PODÍA LLEGAR A SER EL COEHLO DE TU CORAZÓN



¡¡¿Cómo estamos, mi gente?!! (Así hablan los que se las llevan de famosos y populares, vaaa, jajaja. ¡Mi gente dicen! Puta, yo no soy tu gente, vos cerote, ¿qué creés que sos, el tatascán de una tribu o qué pisaos?, me dan ganas de decirles, pero me aguanto porque son cuates y mala onda). Fíjense muchá que, como podrán comprobar, hace ratales que no los deleito con nada de mi autoría por estos lares. Les pido un sincera disculpa por eso y por muchas cosas más ven a mi casa est... Ah, no, esa es otra babosada, jajaja. No, ya en serio, espero su entera comprensión. La onda es que para tener siempre faifita para los litros fríos donde nía Lucky y demás placeres mundanos y carnales hay que chambear horas extras, verdá, entonces puta, ni tiempo para rascarme el culo tengo, con eso se los digo todo. Muchos me han escrito mensajes. Primero así algo amables, como si lleváramos toda la vida de chingadera loca; pero de ahí, se les cruzan los cables y acaban medio reclamándome, los confianzudos cerotes. ¡No tengo de qué putas reírme aquí en la oficina, vos cerote!, me escribió un pisado. ¡Yo casaquéandome a un mi quesito con tus posts, vos mierda, y ya ni publicaste nada!, me puso otro maje. ¡Se me pudre el chile con vos, Rex, talega! ¡Sólo lo picás a uno! Ondas así. Y como les decía, no es que no quiera, es que no me alcanza el tiempo y, a menos que cada uno se dignara a hacerme un ingresito mensual en mi cuenta Bancafé VIP, cambiaría un poquito la cosa, pero como además de suelas, chinches y macetas son agarraaaaaados los hijos de puta, siempre va a ser que no. Entonces le van a tener que seguir haciendo güevos, porque no hay diotra.

Lo que sí es cierto, y para eso les escribo aunque sea así a la carrera, es que los de el Diario El Espurio me han estado extorsionando lujuriosamente para que les haga la pala para subirle reitin a su informativo, entonces por ahí han aparecido un par de vanalidades escritas desde el fondo de mi sublime corazón de ciudadano del Mundo Físico, del Universo y de la Vía Láctea. Muchos de ustedes, lectores/as consumados, ya las habrán leído, supongo, pero de todos modos, yo aviso para que después no digan que no avisé, como diría Juan Mudo. ¿Y por qué no las publicás aquí también, pues vos Rex?, me está preguntando por aquí Tizón, mi gato. Sí, ajá, tengo un gato, pues. ¡Cómo no iba a tener un gato! ¡Acaso no soy neointelectual pues! ¡Putaaaaa! ¡Y podría tener muchos gatos también! ¡Sí, mininos y micifuces! ¡Y tomarles fotos tooooodos los días para que todos vean CÓMO es un gato, en el caso de JAMÁS hubieran visto uno en su vida! ¡Qué exquisitez! ¡O comadrejas! ¡O hurones! ¡O koalitas! ¡O gallinas del Tíbet y gnomos escandinavos para dormir todos en el mismo somier y ser felices! La onda es que Tizón me pregunta lo que les acabo de poner y NI MODO QUE NO LE VOY A CONTESTAR A MI GATO. Entonces le digo: Tizón, el Muladar no se puede politizar tanto, mi hermano. Tenemos una reputación. Somos algo... mítico. Y por ahí va la cosa, mis estimados/as. Ya me estaba desviando de la esencia de esta entreñable pocilga jocosa-tropical-con-hedentina-a-colibríes-muertos posteando mierdas coyunturales y metiéndome a profundidades insondables con temas sociales y tantas mamadas de ésas que ni siquiera controlo, porque ya lo saben, lo mío es la Gosadera y el Mambito Intenso. Ah, y el frensoneo, para beneplácito de todos mis enemigos y detractores, y frívolas risas de las muchachonas. 

Bien, entonces, como les venía diciendo, muy de vez en cuando aparecerá mi aportación a la cultura y a la ínclita sociedad plural de mi país Guatermosa a manera de "columna" en El Espurio y, claro está, las iré indexando (jajajaja, sólo muladas la vara vaaa) aquí, en el Muladar. Es más, ¡ya hasta se me considera el Coehlo chapín! ¡Soy EL CAMINO! ¡Sí, a lo macho! Por el momento, ahí en el lateral derecho de sus compus ya aparecen las primeras dos y a ver qué me deparará el futuro. Sabidos quedan, pues, mai frens. Gracias por sus mensajes, porras, insinuaciones, demandas a CODISRA, comentarios, laiks y por viralizar mis estupideces en las redes antisociales. ¡Se les tiene muy pero muy en alta estima! Y no, no es sarcasmo. ¡SARCASMO NO CONOZCO!





Suyo, por siempre y hasta el más allá,

Rex "Ni corructo ni ladrón" Mamey


Las fotos se las robé a @eolorini en Tuirer.



7 abr. 2015

PERDÍ MI TIEMPO LEYÉNDOTE, PATÁN DE MIERDA



*Suspiro largo… como las colas de tráfico que se hacen para estas fechas, o como la cola de nuestra ave símbolo*

 

"Perdí mi tiempo leyéndote..." (¿Y qué querés que hagamos... que lo busquemos?) 

 

Cabal así dice uno de los últimos comentarios (anónimo, para variar) dejado en mi post anterior y que, en esta nueva oportunidá que me regala el Creador, Creadora o Creadorxs, me sirve de inspiración cuasi-divina para volver a escribir una “patanada” más, disculpándome de antemano si escribir en un blog personal con un estilo también personal (que me da la sensación de que para muchos “chapines” es totalmente ajeno, no sé, supongo que porque están acostumbrados a expresarse en colombiano, mexicano, argentino o chicano) es motivo de injurias y afrentas punibles contra la dignidad humana, el libre albedrío, las hidroeléctricas, los bares para gringos en la Antigua, la comunidá de judíos errantes expulsados de Sololá, el programa de tv Combate y el Estado de Derecho, porque puta, ya sólo falta que uno tenga que estar pidiendo permiso, rogando y pagando timbres aquí y acullá para medio mantener activa esta mierda de blog y entretenerse un cachito sin que fulanito o menganito se sientan VIOLENTADOS en sus fueros internos y en sus susceptibilidades de cándidas alondras agitadas por el viento despiadado (como el que viene del basurero de la Z. 3). ¡Jaaaa, puta! ¡Güelanme el hoyo! ¿Acaso estoy ECSTORSIONÁNDOLOS para que le den click al link de esta babosada y tengan que usar el tiempo que deberían estar chambiando (sí, porque para eso les pagan, pisados, no para estarse zampados en Internet hasta que den las cinco o seis de la tarde) y siendo productivos para sacar adelante a su GUATELINDA, pues? ¿Los estoy obligando? No, en serio, contéstenme. ¡No, verdá! ¿Entonces qué putas? Además, yo cuando agarro un libro y a la segunda o tercera página veo que no me gusta o no es mi rollo (pela la verga si lo escribió Saramago o David Unger, lo dejo ahí o lo tiro a la verga (menos los de Vivian Marroquín o Jorge Bucay porque esos me han servido muchísimo en mi crecimiento espiritual y en mi trabajo como asesor de campañas políticas y creación de Fundaciones contra algo, como Fundación Contra El Terrorismo Feudal o Contra Tu Puta Madre, por mencionar dos ejemplos así al azar). Lo mismo me pasa con las licas, las series, los discos, la comida, la bebida, las drogas, etc. Sólo aquél que milagrosamente ha sobrevivido y se ha hecho mayor de edad con un cerebro del tamaño de un mango tierno, pierde estrepitosamente su valioso tiempo leyendo o consumiendo mierdas que le incomodan, fastidian o irritan. Y como prueba, el susodicho autor del comentario que da título a este post, que me lo imagino como todo una lumbrera, una fuente inagotable de sabiduría, un Aristóteles… ¡Invirtiendo (y perdiendo) su tiempo en patanadas! ¡ÉL!... pero que para mí no más que un descarado que, como otros muchos, viene (sí, viene, porque yo nunca VOY, muchá; es la mara la que VIENE) a insultar con insultos. (¡Oh, Lógica, permite que mis ojos insanos se curen con tu omnipresencia!) Eso es como si alguien construyera una su casita y, en lugar de una puerta y dos ventanas, le confeccionara diez diferentes ojos de buey como  si fuera su hogar fuera un panalote y ahí vivieran cuyos o palomas, y que encima, la pintara de seis colores fosforescentes. (¡Toda una chintada!, dirían los fufurufos; ¡Cuánto daño ha hecho el LSD en la Tierra!, dirían los santurrones). Y que yo viniera una noche llevándomelas de Banksy, como un mi disfraz de Nito (o de Neto) y le pintara la frase “ridículo de mierda” en la fachada… pero con Comic Sans y faltas de ortografía. ¿ME EXPLICO? 

 

Por otro lado, me preocupa mucho que haya gente que se quede con lo superficial, con lo obvio, con lo que resalta a todas luces, con lo “intencional”, si prefieren que lo diga de esa manera. Y lo que es peor, gente supuestamente culta y con cierto criterio, como la LICENCIADA (así pone en su FB) que me dijo que si escribiera mejor LLEGARÍA MÁS LEJOS. (¡Puta, sos cohete!) “Si lo hubieras escrito sin tanta vulgaridad, habría sido mejor, fíjate”. “Lástima que muy vulgar, hombre”. “Está interesante, pero ese tipo de expresiones no ayudan en nada”. “Lo único que te recomiendo es que mejorés tu ortografía”. “Lo soez lo arruina todo, aunque vos digás que no y que es chingadera”, etc. etc. etc. Muchá, este blog lleva siendo así desde el 2005, no me jodan. ¿O acaso ustedes todavía siguen criticando a Nuestro Diario o Al Día por el tipo de periodismo que esos pisados manejan? ¿No han dado por sentado LO EVIDENTE? ¿Por qué buscan oro donde nunca ha habido ni siquiera de aquellos lenes de cobre de la época de Tatalapo? La naturaleza de este blog responde a varios motivos (muy personales) que creo que ya expliqué más de alguna vez y que ya no voy a volver a repetir por el simple y sencillo hecho de que no es necesario. Si te gusta el blog, bien, mi rey; si no, bien también y órale, seguí tu camino hacia el éxito, manito. Punto. Yo no soy un profesional en ni mierda, no tengo ni maestrías ni estudios superiores, doctorales e internacionales en ni pura verga, yo no soy experto ni formo parte de los que muy docta y sabiamente dominan el tema. NO SE CONFUNDAN. ¿O qué? ¿No les enseñaron a discernir en su Alma Mater o en su Universidad Privada All You Need Is Money and Love? Mi formación profesional la obtuve gratis… leyendo e interiorizando los comentarios, precisamente, que les hacen a los columnistas de opinión de nuestros periódicos digitales. ¡AHÍ CULMINÉ MI FORMACIÓN, a Dios gracias! ¡Ahí me hice CHAPÍN PENSANTE! Si quieren RIGOR, DESENVOLTURA, OBJETIVIDÁ, ELOCUENCIA y EXPRESIÓN CON PROPIEDÁ, ahí está Plaza Pública, Contrapoder, El Salmón, Nómada, etc. ¡Me extraña! Ahí tienen columnistas de opinión (buenos, malos y despreciables) hasta para regalar en ElPeriódico, Prensa Libre, La Hora, S21, etc. ¿Para qué putas quieren más? Y si quieren chingadera de NIVEL, puta, ahí está Canchinflín Hero, El Espurio, Ictericia, etc. ¡Toda esa mara sabe, pues! ¡Toda esa mara controla, papáaaaa! ¡Ellos logran que el gran Demóstenes se visualice como un pobre pigmeo al que le cuelgan candelas de mocos! ¡Ahí se concentra el SABEEEEEER! ¡LO TRASCENDENTAL!

 

El Muladar y el Rex Mamey son otra cosa, muchá. Sépanlo y tatúenselo, si les sobró algo de pisto después de Semana Santa. (O invítenme a chupar, si le tienen miedo a las agujas). Esto lo digo no por ese 95% de mara que, sin explicaciones ni aclaraciones, ha sabido ser lo suficientemente capaz de asimilar de la mejor manera posible las muladas que escribo aquí y la forma de fregar y de decir las ondas del Rex, sino por ese 5% por ciento de quisquillosos, correctos e inquisidores, que parece que hay que ponerles un pizarrón enfrente y detallarles, paso a paso, con lujo de detalles, cada mierda, cada frase, cada adjetivo… y el PORQUÉ, ante todo, el porqué. El Muladar, repito, no es un medio serio de comunicación, periodismo (sí, aunque yo sea el Padre del Periodismo Moderno y a causa de ello haya gente que todas noches eche espuma por el hocico y amanezca con llagas en las manos), cultura o literatura. ES SÓLO UN PUTO BLOG, cerotes, como los hay millones, así de sencillo. ¡Un blog más! Y con esto no quiero decir, ojo, que no se me pueda criticar, que no se me pueda mandar a la verga, que no se me pueda menospreciar, como muy bien lo retrata este señor A. Vargas, a quien no tengo el gusto de conocer (aunque él parece que sí), en su muy desdeñoso y jactancioso comentario en FB, atentos:





Lo único cierto de sus palabras es que soy un perdedor: he perdido tres veces mi DPI, dos cadenas de oro, dos celulares, una gorra de los Yankees, el libro de Baldizón (a propósito), una mochila, diez chalecos de The North Face origi…chafas, las llaves de mi HILUX y un talegazal de ondas más… todo como protesta sincera y abierta contra el CAPITALISMO. (Por cierto, no es que quiera sacar de contexto sus palabras -aunque si se salen ellas solas, ahí ya no culpo-, pregunto: ¿qué le hemos hecho a la Humanidá los usuarios de blogger, o sea, los que tenemos un blog(spot)? ¿Tan bagres, corrientes, pobretones, barriobajeros, chusma, mainstream… somos? ¿Estamos pecando? ¿Estamos echando a perder algo valioso nuestra sociedá? ¿Tenemos turbeculosis, no lo sabemos y estamos contagiando en silencio a quienes nos leen? ¿Nos quedamos estancados en algún período histórico non grato?)

En fin, siéntanse bienvenidos/as, los que así lo deseen. Los demás, ubíquense y esfuércense en cultivar su espíritu en cosas que verdaderamente valgan la pena, no en esta pocilga de la vulgaridad y la patanería. No en este altar de lo soez. A pesar de todo, sepan también, que jamás serán censurados y que aquí estaré, siempre, para cuando tengan ganas de caer en el lugar común de sacarme la madre gratuitamente, sin conocerme, sin procurar ver “un poquitío más allá”. Si eso les produce felicidá, más que lástima y misericordia, siento verdadera admiración y pleitesía por ustedes, por ser honestos, coherentes y sacar al sol su identidá. Así, tal cual son, como los educaron sus tatas, sin miedo, sin neuras, sin traumas. Ricas y bendecidas bendiciones para ustedes, pues, y felices pascuas, esperando que no se reproduzcan como conejos,

Su hamigo (Felix), 

Rex Mamey, Aquel Que Surgió De Entre El Ripio Y El Piedrín

1 abr. 2015

QUIERE MANIAS, SEMILLA DE MARAÑON O HABAS SERÁ TODO MI GÜEBO


Uno se le queda viendo a una hormiga que camina sobre el marco de la ventana y piensa: qué chilero ser hormiga, ahí, tranquilamente, echándose una su vueltecita por la ventana. Uno cuando va camino al Puerto y mira por la ventana y ve por ahí entre los matorrales, al lado de la carretera, a un árbol, quieto y solo, piensa: puta, qué rico sería ser árbol, nada de ajetreos. Y cuando digo hormiga o árbol, también digo reloj de paré o santo de iglesia. Sí, todo menos ser humano, hermanos eruditos. Sí, todo menos sentirse parte de la especie, hermanos sabios. (Ja, puta, si yo también me la puedo llevar de intelectual pesimista, muchá. O de poeta urbano de posguerra, ¡chila mierda!). Pasan ondas todos los días y uno quisiera sustraerse y no tener ni verga que ver. Uno quisiera seguir de largo, ver para otra parte. Pero a güevos, no-se-puede-y-así-es-la mierda. Si uno no quiere ver equis babosada, voltea a ver pero ahí hay otra pior: vallas con basura electoral y carotas sonrientes de toda esa partida de ladronotes hijos de puta, por ejemplo. No, si el panorama es crítico, muchá. A lo macho. “¿Ora qué mosca te picó, vos Rex?”, me pregunta Goyo, el carnal de la Yusneidy, usando un clip como hilo dental para limpiarse la mazorca mientras se acomoda en mi cama, como si fuera rey el aplanacalles cerote. “¿Cuándo putas has visto que las moscas piquen?”, le contesto yo así. El maje pone cara de no entender ni mierda y mejor nos cagamos de la risa. “Mirá esta mierda”, le digo y hago que se levante y se acerque a la compu. Y lo que le enseño al pisado no es una escena pornomística amateur gangbangesca, no, es es la foto del tuit (uno de miles) sobre Erick Barrondo y le cuento que ando medio maleado no por esa mierda de tuit sino por la reacción de una buena parte de la población chapina, de “nuestros queridos hermanos chapines de sangre”. Sí, porque al cuate lo chingan así del aire, lo ofenden, él hace uso de un derecho que tenemos todos, o sea, denuncia, y entonces resulta que el hijo de puta ¡ES ÉL! ¡EL CULERO ES ÉL! Sí, por “no tomárselo por el lado amable y no cachar la broma” y “por llevárselas de personaje público soberbio y poco humilde”. ¡Puta, qué se está creyendo ese indito abusivo! ¿Sólo porque ganó esa su mierda de medalla ya se cree a saber ni qué? ¡No digo pues, a los pueblerinos al llegue se les sube el mosh a la ñola!, etc. etc. etc., fue lo que leí en algunos comentarios en periódicos digitales. Nada para sorprenderse, eso sí, pero… a mí las ganas de PERTENECER y DE SENTIRME PARTE DE, ustedes me van a disculpar, se me van a la quintísima mierda. ¡Y creo que estoy en mi maldito derecho! ¿O NO?

Dicho lo anterior, déjenme que destape otra mi chelita y reflexionemos juntos: Sí, es verdá que la estupidez y todas las actitudes que se derivan de ella no son exclusivamente propias de nuestro terruño, yo sé, pero puta, ¿a ustedes no les da la sensación de que aquí se acumulan igual que se acumulan las moscas y los moscones verdes cada vez que una plasta de mierda cumple un par de horitas de vida a la intemperie? ¿Sí o no? ¿O sólo yo soy el trabado pisado que no entiende ni mierda y que le encanta hablar por hablar? ¿El mula que ve un pipe donde perfectamente se ve dibujada una pusa? ¿Estoy loco? ¿Habrá una suite VIP para mí en el Federico Mora? ¿No son los discursos de la Baldetti una prueba fehaciente de lo que les estoy intentando comunicar? ¡Seamos honestos, hombre!

Pero bueno, vayamos por pasos, aunque no estemos hablando del Via Crucis.  

PRIMERO. A mí el tuit y su autor (como usuario de una red social; no como persona, porque ni lo conozco) me pelan la verga, simple y sencillamente porque son tuits que pretenden una onda y no la logran, y porque son usuarios que, por su mediocre desempeño como tales (échenle un ojo a sus tuits), igual deberían probar qué pasa si apachan el botoncito de DELETE YOUR ACCOUNT, a lo mejor se ganan la oportunidad de unirse a una Alegre Excursión a Tapachula, un su casetío con Lo Más Mejor de Anabella de León (Greatest Hits Vol. 34) o una su placa conmemorativa que diga: “Es mejor así, papaíto, relax”. Digo esto porque, como lo he repetido en otras ocasiones… ¡AHH MAÑA MÁS PISADA DE QUERER SER GRACIOSO CUANDO NO LO SOS, PAPÁAAA! Ahí empieza el vergueo. “¡Es que era una broma, muchá. Si yo chingando estaba. No ven que en mi perfil dice que soy experto en humor ácido, pues!” No, chirulito de guano. No, tatita. NO SOS GRACIOSO. SI FUERAS PREDICADOR EVANGÉLICO A LO MEJOR LA HARÍAS… ¡A LO MEJOR! Y así como ese chavo, como decía arriba, hay un talegazal de pisados que les encanta perder el tiempo escribiendo tuits puramierda que en sus mentes de neandertales consideran HUMOR ÁCIDO, SARCASMO, IRONÍA… cuando lo único que hacen (como el tuit que nos atañe en esta ocasión) es REPETIR Y HACER USO DE LOS TÓPICOS MÁS TRILLADOS Y CHIMADOS DEL HUMOR CHAPIN, en los que referirse a alguien como INDIO, MUCO, SHUMO, HUECO o MARICA está bien, pues, es permitido y es celebrado por los imbéciles atarantados que tienen como seguidores; en donde referirse a alguien como PUTA, FLOJA, ZORRA o SIDOSA está bien, pues, es válido y así la manada de borregos alienados tiene material para pasar un su rato alegres.

SEGUNDO. El mismo autor quiso enmendar su metida de pata diciendo que “se sacó todo de contexto” y que su intención no era ofender. Yo pregunto: ¿cuál sería su intención entonces? Y no hace falta que espere la respuesta porque yo la sé: BURLARSE. Y, por favor, no nos hagamos los pendejos, es de dominio racional (ja, chila vershhh) que dentro de toda burla, dentro de toda broma pesada, dentro de toda mofa, va implícita la intención de RIDICULIZAR y, por lo tanto, también cabe la posibilidad de que el receptor de la misma se sienta OFENDIDO o MENOSPRECIADO. ¿O me van a decir que no? ¡ESO ES DE PRIMERO DE CHINGADERA! Y es que no hace falta decirlo ni explicarlo, muchá. Es archisabido que el colectivo de vendedores ambulantes (en su mayoría, indígenas mayas de escasos recursos que han emigrado a la capital desde diversos lugares del interior del país) siempre ha sido motivo de discriminación, racismo, abuso, explotación e indiferencia. Hacerlos parte de chistes, bromas y demás es LA SUSTANCIA QUE DA VIDA AL HUMOR CHAPÍN y, partiendo de esa evidencia, lo mierda es que no se comprenda que ya fue suficiente de tanta chingadera GRATUITA con connotaciones machistas, racistas, homófobas y xenófobas, muchá. ¡Ya basta, hombre! Al principio, a lo mejor, dieron gracia pero ya nel. ¿Es tan difícil de entender? El tuit en cuestión no es directamente un mensaje racista (así decía en los periódicos) pero en el contexto social en el que vivimos tiene una connotación de ese tipo y punto. No hay que darle más vueltas al asunto. ¿O qué, necesitamos que un sociólogo nos lo explique? Puta, me extraña, pisaditos.

TERCERO. ¡Si el pisado se siente ofendido automáticamente está discriminando a los vendedores ambulantes! ¡Ser vendedor de chicles, cigarros, frutos secos, shucos o lo que putas sea no debería ofender a nadie! A lo que yo pregunto: si no debería ofender a nadie, porque es un trabajo digno y bla tu bla puta bla madre bla, ¿POR QUÉ PISADOS LO USAS VOS (sí, vos, no Barrondo) PARA BURLARTE DE OTRO? Yo, si sé que voy a usar tópicos, insultos y frases QUE NO VAN A HACER SENTIR MAL AL OTRO a güebos que NO las uso para meterme con él ni para chingarlo, ¿me explico? ¿Qué puto sentido tiene? ¡Ninguno! ¡Uno chinga con lo que sabe que puede servir para chingar! ¿Quién putas se va a ofender que le digan “COME MIERDA, PUERTA” o TU MADRE, SILLA”? Eso a lo mejor es un mensaje medio ridículo, pero ni causa risa (a algún artista conceptual chapín puede que sí) ni consigue su objetivo (ridiculizar) porque tampoco tiene ninguna connotación real. Yo creo que el pedo no siempre está en EL MENSAJE; muchas veces, desde mi humilde opinión de Presidente Vitalicio del Reyno de Mulamala y Aledaños, está en LA CONNOTACIÓN. Y ahí, sobran la chilladera, las pataletas y las mamadas de después. ¡Punto! Así que Barrondo no está discriminando a nadie, mamones. Los que están sacando de contexto las babosadas son ustedes. En todo caso, ¿YA NO SE PUEDE OFENDER UNO PUES? O sea, si vos te la llevás de cabrón y me querés poner en ridículo y sos tan maldito que lo conseguís usando TU INTELECTO, yo mismo te felicito y me cago mil veces de la risa, pero si vas a recurrir a tuits como el de Barrondo o solo a maltratarme, lo más seguro es que sólo consigás sacarme de onda... no porque yo desprecie a un colectivo equis y no quiera sentirme identificado, sino PORQUE ESTOY EN TODO MI DERECHO DE RESPONDER A UNA BURLA COMO ME SALGA DE MIS SANTÍSIMOS COYOLES, ¿ESTAMOS? 

CUARTO. Rex, insultar a los racistas y demás, o meterte con ellos, no va a servir para que cambien su manera de pensar. Además, ¿quién sos vos para dirigir la orquesta y reprender, manito? ¿Tenés calidá moral? Yo siempre he creído en el escarnio, muchá. Y si es público, mejor. Este cuate, espero, luego del berenjenal al que se metió POR MULA, igual se lo piensa dos veces antes de volver a creer que la libertad de expresión consiste en pasearsee en la integridad y en la dignidad de cualquiera por el simple hecho de que PUEDE, QUIERE, SALE GRATIS y ES UN CAGUE DE RISA, según su pobre apreciación de lo chistoso, ejem, ejem. Y, aunque sé que es remoto, a lo mejor se le ilumina el coco y considere inadecuado seguir fomentando ese tipo de chingaderas y cultivando ese tipo de mentalidá de vejestorios y retrógrados. Sí, lo sé, le estoy pidiendo peras al olmo y los milagros no son caldo de moronga, pero no hay que perder las esperanzas, muchá. ¡SI CRISTO BIBE TODO ES POCIBLE! Por otro lado, calidad moral no tengo YO ni la tiene NADIE, hijos de puta, así que en ese sentido, poco tengo que agregar y no me salgan con pajas mal hechas ni pedos de pintor que ahorita no ando para hablar de justicia en La Tierra. Lo que sí me gustaría que quedara bien claro (como el agua del Lago de Atitlán, pongámosle) es que, dado QUE ESTOY HASTA LA VERGA de que proliferen este tipo de individuos, herederos y promotores del chapinismo ramplón, ofensivo, ignorante y decadente, voy a hacer lo posible, al menos, para que su estupidez NO PASE DESAPERCIBIDA. ¡Así que aguántenme cerotes, jajaja! Y si no, ya saben: sus vidas siempre serán más interesantes sin mí que conmigo. ¡Está comprobado!

Suyo, como lo es el pellejo grasoso a la pechuga,

Rex “El Iluminado” Mamey



21 feb. 2014

¡BIENVENIDOS A LA ERA SENOSOICA DEL POSTUREO!




Ayer, día del gato según sepa quién putas, me estuve acordando de cuando conocí a Pedoevieja hace como tres años. Me acuerdo bien porque estábamos echando litros en un puesto callejero ahí mero en la plazuela de Jocotesburgo y esos ceviches jamás los olvido porque sólo de imaginármelos me da cagazón gruesa, como al día siguiente de cuando me los hartaba. Pedoevieja parqueó su carro (polarizado completo) cerca, apagó el musicón (Grandes Éxitos de Proyecto Uno Vol. 3), bajó y se fue a sentar a la par de donde yo estaba. Billetera, celular (Iphone 19S) y llaves en mano, pants gris Nike, chancletas Adidas, camiseta Puma, lentes oscuros Oakley, pelo envaselinado, cadenas y dientes de oro, labios hinchados y resecos (cruda, a güevos) y barriga excelsa. Sábado mediodía. Los ayudantes de las burras gritando: ¡Antiguaaaaa, Antiguaaaa! ¡Llegaaaa, llegaaaa! ¡Solo precisos Antiguaaaa!, bajo aquel calorón de macho. A vos te conozco, me dijo, vos sos el mentado Rex, vaaa. Le iba a decir que no, que yo era el ex Papa Benedicto XVI versión KID, (como Billy), pero le dije que sí, que cómo me había reconocido. Ah, por las fotos que la mara pone en Feisbuc, me contestó mientras pedía dos picositas. Una para él y otra —sí, Dios es grande—, para mí. Ese día no andaba billete y si me iban a empezar a invitar, pues no me iba a hacer el de la jeta pequeña. Yo soy el Pedoevieja, me dijo mientras me ponía enfrente la picosita, casero de la Marllori de aquí de ahí de La Belleza, ¿me das color? Sí, si le daba color. Chambeaba en no sé qué Ministerio ahí en la capirucha. Llevo varios días en aguas, me dijo. Yo también, le iba a decir, pero me contuve, para que después no lo anduviera regando por ahí y me arruinara la maldita fama, sobre todo con las patojas… que huelen alcohol (aunque sea de Hugo Boss) y ya creen que uno anda dándole y nada que ver. ¿Y qué ondas? ¿Clavos con la doña? Meneó la ñola de un lado para otro, prendió un su cigarrito, jaló, sacó el humo por la nariz y me contestó: Nel, me mandaron a la verga del chance. Llegué tarde varios días por culpa de una partida de caitudos pisados que no tenían ni verga mejor que hacer que tapar la carretera de San Lucas, fijate. Yo le dije que qué güevos y me quedé callado para que siguiera soltando mierda. ¡Indios cerotes, vos! ¡Puta, como quieren salir de pobres si no dejan que vayamos a trabajar en paz los que estamos sacando el país adelante! Sólo cuando don Pepo nos sirvió los cevichitos, se calló el pisado.

Mientras hartábamos, no habló mucho, menos mal. Se puso a trastear su celular y a cagarse de la risa. Te voy a mandar unas buenas muladas, ¿cuál es tu Guatsap?, me preguntó. Eran un vergazo de memes. Los empecé a ver uno a uno y al mismo tiempo me puse a pensar en los creadores (eso ya es un halago; inmerecido, claro) de los memes. Me los imaginé solos, desesperados por llamar la atención, muy sociales con sus cuates de siempre pero al mismo tiempo antipáticos, adictos a las páginas porno de embarazadas, enanos, orgías con culebras y jalea, travestis interraciales y al desvelo, o sea, a lo que ellos llaman: insomnio. Entonces el Pedoevieja me sacó de mi estado de contemplación y reflexión filosófica callejera y me dijo: Mano, qué cagada lo que está pasando en España, ¿verdá? Mirá esta mierda. Y me enseñó una foto de cuatro tiras dándole verga a una pareja de chavos que estaban protestando en Madrid, creo. 15-M, decía en la foto. Esos mierdas de Tigo si su madre con el 3G, vos. ¡Ladrones los hijos de puta! Al Pedoevieja le estaba fallando la conexión y no podía darle “like” a la foto para apoyar a los manifestantes heridos por la tira en el 15-M. Hay que apoyar esas mierdas, vos. Esos tiras pisados qué se creen. ¿Acaso no les pagan para defenderlo a uno, pues? Como no sabía muy bien qué decirle y sabía que me iba a invitar, le dije: Mejor chupemos, viejo. ¡Y dicho y hecho! Llegué a mi casa como a las 11 de la noche con 3 ceviches, 12 picositas, 5 micheladas y 2 botellas de guaro entre pecho y espalda cortesía de Pedoevieja.

Va, Rex, sí, ¿pero a qué putas viene esa onda del Pedoevieja, vos?, me pregunta Guayo Tacuazín, mientras se termina de hartar un corazón de duroport que encontró debajo del sillón de mi sala. Pedovieja es Guatemala, le tiro el vergazo. ¡Mi güevo! ¿Cómo así? Entonces me siento, enciendo mi pipa de crack y le empiezo a explicar lo que les voy a explicar a ustedes. Ejemplares con defecto y malformaciones cerebrales como el Pedovieja, que abundan en cualquier parte de Mulamala, son los que se deberían de llevar los científicos gringos para probar vacunas contra la gonorrea, la radiación nuclear y los boletines de la Fundación contra el Terrorismo. Y si se echan a perder unos 100 mil pisados, pela la verga. Que vengan y se llevan el triple. Ya no se trata de apoyar lo que se haga en otros países (Venezuela, por ejemplo) y estar en contra de lo que se haga aquí (manifestaciones magisteriales, campesinas, etc.), no, eso es lo típico y lo archisabido. Criticar eso, es muy 1990. Se trata de que tipos como Pedovieja NO TIENEN NI PUTA IDEA DE LO QUE ESTÁN DICIENDO. Son como muñecos hechos con lo suavecito del pan francés que algún cineasta chapín usa en sus intentos de hacer una lica de dibujos animados, con voces trucadas y acentos que ni siquiera son los autóctonos. Son piltrafas tradicionalistas que jamás se preocuparon por aprender algo en la escuela y menos en la universidad y que sólo abren la jeta para reproducir lo que ya ha dicho otro tanatal de caballos. Y ahora con las redes sociales, ¡pues cuanto mejor! Creen que poniendo un tuit, un enlace, una foto o un comentario alusivo a lo que putas sea, uno tiene que tener consideración de ellos y ponerles coco, cuando en realidad los mierdas (la gran mayoría) sólo están pendientes de cuantos RTs, FAVs o “likes” les caen a sus maravillas socráticas. Y encima, tienen el descaro de llevárselas de sarcásticos, de remedar actitudes dictatoriales o de indignarse cuando alguien les rebate sus estupideces. Recurren a citas de personajes que NO LEEN NI ENTIENDEN y a fotos que retan nuestra sensibilidad (algunas ni siquiera corresponden al tema en cuestión) para que nos compadezcamos de esto o de lo otro, colaborando a que el teatro sea más patético y falso de lo que ya es. Se preocupan por la repercusión y se olvidan de que en el fondo NO CREEN EN NI VERGA, no tienen una postura política o social definida y sólo quieren hacerse leer u oír PORQUE ESO ES LO HACE TODO EL MUNDO en las redes sociales. ALHARACA CHABACANA, LLAMARADAS DE TUZA VIEJA, BLABLABLA VACUO Y TRILLADO, en fin, POSTUREOOOOOOOO.

Sí, queridos compatriotas del Cuarto Mundo, quédense con esa palabra: POSTUREO. Gentuza ramplona y grotesca como el Pedoevieja te incitan a que recés con un #PrayFor cuando les pela la verga que el chavito que lustra zapatos en la entrada de sus grandes oficinas tenga un par de quetzalitos en el bolsillo para comprarse unas sus tortillitas con chirmol y pasar el día con algo en el estómago. Lo mismo con los chicleros, con las doñas que venden cualquier mierda en la calle, con toda esa gente que salió de sus pueblos y vino a la capital para malvivir y tener una miseria, aunque sea, para llevarle a sus familias. Ahhhhh pero cuidadito y no usás el HASHTAG respectivo y no te sumás al apoyo y a la solidaridad que tenemos que tener TODOS para el pueblo venezolano, ucraniano (no saben ni en qué parte del mapa está Ucrania) o para Marquitos, un niño de sepa putas dónde que nació con problemas renales y que se puede ir a caldo sino pegás su fotomontaje en tu muro. ¿Tan difícil es que la mara se dé cuenta de que toda esa basura que circula en las redes sociales no es más que eso: basura para tenernos hipnotizados y amaestrados para que actuemos así o asá, muchá? ¡Y qué decir de la malinformación, desinformación, manipulación, exageración, retórica tendenciosa y manoseada que botarates como Pedoevieja quieren que compartamos y compartamos porque mientras más se sepa mejor y todas esas pajas morbosas y amarillistas! A veces, como platicábamos el otro día con otros Presidentes Vitalicios (homólogos míos) del Istmo, es mejor ni encender la compu, muchá. Lo que soy yo, prefiero hacer mi buena acción del día y salir a sentirme a la esquina a compartir un cuartito de Quetzalteca con cualquier chara que se esté muriendo de la goma y sacarle una sonrisa y un par de buenas anécdotas al maje. Con eso, siento yo lo que es la dicha. La humanidad también es ésa.

¡Feliz fin de semana, golosotes!

Su eterno pirata del HAMOR terrenal, Rex Carey


Imagen: http://1.bp.blogspot.com/-NrBdvUqGq6Y/UMPJowTEf_I/AAAAAAADiyo/-XSdEG09O0I/s400/reirse_.jpg


11 feb. 2014

YO EN EL PAÍS DE LAS MARAVÍAS (TERCERA PARTE)




No sabía bien si lo que tenía en las manos era óxido o qué putas, pero las tenía como cuando acabás de pelar un vergo de naranjas, todas amarillas. Ella estaba ahí, dándome la espalda, una espaldita blanquita, delgadita, moldeadita, hecha con la misma mierda que hacen las caniítas de leche. Me había dicho que le diera un masaje, pero yo me puse nerviosón (me convierto en gelatina ante la belleza chapina), agarré un cepillo del que usan para peinar a los caballos y no, no quise peinarla con eso, muy arrebatador. En lugar del masaje, usé las manos y le peiné su pelo canchito y oloroso a inteligencia. Y por eso las tenía manchadas, porque el pelo había desteñido ¡Nací así, Rexy!, me acuerdo que me dijo. ¡Ni verga!, le grité yo, ¿por qué no me dijistes que te pintabas el pelo! Yo me había dejado llevar por su acento neoliberal y capitalino. Cuando la oí, Guudstoc (sí, como el pajarito de Esnupi) se me puso como pata de abuelo al que le está dando un derrame. Pero me desilusionó y dejé que se fuera. Me puse mi disfraz y salí a la sala. Glow se acaba de ir con Baldizón, me dijo Alfred K., te encanta romper corazones, ¿verdá? Le quité la botella de aguarrás de las manos y le dije que hiciera sho, que ella me había dicho que se llamaba Blow, no Glow. Me encanta tu disfraz de oso panda, se metió a decirme Anabella de León, ¿lo puedo tocar? Yo veía que de las paredes bajaban y subían un vergazo de lagartijas y cutetes, como si estuvieran echando carreritas. De no sé dónde, salía una melodía como mozárabe con influencias neocelandesas mictleñas y afuera, en la oscuridad, había gallos cantando rolas de Fabiola RHOUDA. Anabella, como Dios la trajo al mundo, le estaba metiendo fresas podridas en el hocico a Haroldo Sánchez, que estaba acurrucado en el suelo como si fuera un gato egipcio, y los dos se chupaban los dedos sin dejar de lanzarme miradas comprometidas. Un tal Perico Trujillo estaba en una hamaca, con el pecho guaqueado y un calzoncillo rojo, de los de lucha libre, con unas letras todas chintas que decían SOLO POR JODER. Sus ronquidos eran como los pedos que se echan lo gorilas cuando se acaban de hartar seis pencas de guineos congoleños. Muchá, ¿qué putas?, me acuerdo que les empecé a decir, ¿quién empeñó mi tele de plasma? Debajo de una maceta de flores de muerto, donde yo siempre echó mis arañas alcohólicas y apago mis chencas de cigarritos de tuza chimalteca, salió Richi Méndez, vestido de soldadito de plomo (las rodillas y los codos todos mal remendados de tanto arrastrarse) y me dijo que no me preocupara, que la habían empeñado para comprar más LSD y que si quería ver Canal Antigua, que lo podía ver desde mi celular, que no fuera tan delicado. Te empreso mi Atari, si querés, fue lo último que oí que me dijo Alfred K., ahí se ve la realidá como yo la veo, te va a encular.

Cuando sentí, estaba leyendo CONTRAPODER en un spa de la Z. 35, la más exclusiva, chic y de alto estandin de la capital, donde prolifera la gente bien, correcta y amante monacal de los buenos valores (en sociedad, durante el día y fines de semana) y de la vida intensa (sin colorearse, claro, durante la noche y las madrugadas). Acabábamos de hacer el amor con Tutti y toda la piscina de aguas termales se había teñido de color rosado, con flores azules y anaranjadas, Hello Kitties con sobrepeso y bolsas XL vacías de botonetas flotando. Lamer el vaho que había en el ambiente era como hartarte seis algodones de feria y 16 bolsas de melcocha. ¿Te gustan las revistas del corazón?, me dijo. ¿Las de cardiología?, le dije así, a ver qué me decía. ¡Jajajajajajaja!, reímos al unísono. Había complicidad y sabiduría. Lo que después sentí fue un bolsazo en la nuca. Gaby Moreno y sus ataques de celos. ¡No, yo no soy el doctor House!, le grité, defendiéndome. Vonós para la casa pero ya, pisadito, me dijo. Un tal Quique Godoy iba manejando el taxi que nos llevaba. Iba tarareando no sé qué versículo del Cantar de los Cantares y no nos quitaba la vista por un retrovisor gigante, como el de los aviones, que llevaba en esa su mierda de Subaru 1967 color moronga aderezada con chimichurri. De ahí, me acuerdo que aparecí en unos cañaverales. Vivian Marroquín me había secuestrado y me estaba amenazando con la punta de un machete que brillaba del filo pisado. Quitate ese disfraz de oso panda, me decía, ¡quitátelo! Yo le decía que sí, que estaba bueno, pero que se calmara. Iba vestida de una mezcla de Shakira, Rihana, Beyoncé, Mercedes Sosa y Wendy Sulca. Lo único que te voy a pedir favor es que disculpés mi erección, le dije yo así, no es nada personal. Un robot con cara de Minondo Ayau apareció detrás de ella y me leyó mis derechos, como si me estuvieran metiendo al tambo, en un idioma parecido al que aparece en El Señor de los Anillos, más conocido como Saturno, y escupiendo a cada rato su placa de dientes, que a veces le colgaba como si fuera una candela de mocos radiante de color y espesura. Date la vuelta, Rexito. Vivian se había puesto un dinosaurio Rex entre la patas y quería cometer el abominable acto de la penetración con la cola del muñeco fabricado por Mattel. ¡SODOMÍA! ¡SODOMÍA!, oí que empezaron a gritar los máximos representantes del periodismo comarcal, babeando como pastores alemanes y frotándose sus diminutos miembros no circuncidados y repletos de ampollas fosforescentes. Reconocí a Fratti, Font (extranjeros nacionalizados de sangre monárquica) y a Zapeta (bueno, un… local común y corriente… muy vulgar, más que todo), vestidos de chirliders californianas agitando lascivamente, con sus muslos mal depilados y alguno que otro grano purulento de regular tamaño en lo que es y viene siendo los glúteos, a las masas rojicremas. Estábamos en el Estadio del Ejercito, si no estoy mal, y todo se calmó cuando OPM, un rapero de los bajos sustratos de la capital mulamalteca, con su ropa para tapar elefantes recién nacidos y sus boxers (chisgueteados) con la carita de Ríos Montt, nos regañó por estar haciendo tanta bulla. Mano dura, gritó.

Dura tenía yo la daga cuando apareció la Baldetti en el Castillo Gótico Naïf Hiperrenacentista Minimalista en donde me encontraba rodeado de golosas edecanes con su tercero primaria en regla y sus labios rojos carmesí ultralubricados, agitadas por la belleza de mis facciones y por mi exhuberancia (no lo digo yo, lo repetían ellas). ¡Se te fue la mano con el maquillaje, Roxy!, fue lo primero que le dije. No quería exagerar, pero puta, o sea, ¿me entienden? Mirá, Rex, vos siempre estás opinando de lo que no sabés, ¿por qué no averiguás primero? Tenía razón. Extendí la mano para alcanzar mi pachón de cusha, me tomé de un solo pajillazo la mitad, eructé sutilmente y le hice ojitos. Las edecanes ya no estaban. En su lugar había cabezas de vaca recién degolladas con cuerpitos de Santos Niños de Atocha, risas irónicas de Estuardo Prado y eslóganes chocantes de Juan Pensamiento Velasco escritos con Comic Sans 43 y salpicados con pica-pica. Es un tratamiento nórdico para limpiar los poros, me dijo la Roxy, no creás que es cal o harina. Se empezó a desnudar. Juan Gabriel en femenino. ¡Noooooo!, dije entre mí. Salí corriendo. De correr pasé a volar, porque iba braceando entre el aire, a no sé cuántos metros de altura. Iba volando y eyaculando al mismo tiempo goterones de mariguanol. Un tal Montejo me recibió en un parqueo desolado. Yo soy tu guía, me dijo. Me saqué el miembro y lo oriné, pero fue sin querer, o sea, mi idea sólo era hacer la casaca, pero llevaba día sin mear, entonces ni modo. Lo último que me acuerdo era que una voz femenina me decía: Rexy, no te murás, tenés 16 crush casi públicamente, da la cara, maldito hijo de cien mil putas, te queremos. Y me empezó a jalar el pellejo (no, ése no), el pellejo de la cara y ya no me acuerdo más. Fue un 31 de Febrero.


¡¡¡Besitos gososos!!!!


Si quieren leer la primera parte, esta aquí. Y la segunda, aquí.



 Imagen: http://3.bp.blogspot.com/-kbLAvvRIPdo/T-Qy5Fr8q_I/AAAAAAAAAK8/jRvVgSsrCZ0/s1600/sue%C3%B1os_cerebro.jpg