26 jun. 2006

EL GÜITRE QUE TÓOS LLEVAMOS DENTRO


Cada vez que oía: vos, el viernes te vas conmigo a Guate, ¿oíste?, vamos ir a donde Paíz, el culo se me hacía así. ¿Alguna vez alguien de ustedes, de los que tienen el honor de conocerme, se acuerda de un patojo entelerido que siempre iba sentado en las canías de su nana, en las burras que van de aquí a la capital? ¿No? Ya sé, ya sé, se acuerdan de un montón, pero de ninguno en especial. Órale. La cosa es que uno de todos esos mierditas era yo, pues. ¿Y por qué creen que me ahuevaba ir a Guate? Pues porque un puto viaje de cincuenta minutos me destrozaba el día por completo. Y no quiero hablar de los otros cincuenta y tantos minutos de vuelta. Va, yo qué pisados, ¡mi mamá, muchá! Las grandes vergüenzas que pasó durante aqueos años dorados. Digo dorados no por maravillosos, sino porque el nene GUAQUIABA y no sólo una vez, no; no sólo un par de bocaraditas, no; no de vez en cuando, no; SIEMPRE (Y GRUESO) Búrlense, no hay clavo. Sí, era yo, el delicadito mierda, el debilucho, el aguafiestas, el pa’ qué mi chile.

Antes de llegar a Florencia (que para mí era como haber ido a Tapachula) ya le había ensuciado los brazos y las manos a doña Mariíta; cuando por el vidrio veía un torito negro que está al llegar a San Lucas, ¿lo han visto?, puta, siempre creía que mi suplicio había terminado, pero no, no mijo, ya falta poco, aquí todavía no es Guate. Y venga otro buen chorro de licuadito, pues. Y mi pobre madre haciéndose los quesos con los trapitos, las bolsas plásticas, las rodajitas de limón, las miradas de la mara, los regaños de los malditos ayudantes, la inevitable hedentina, el calorón pisado y mis berrinches. Finalmente una gran M amarilla en la distancia, me indicaba que ya estábamos en la capital y que al llegar a la 18 calle, por fin saldría del infierno. Claro que al bajar de la burra, triunfalmente aunque todavía temblereque, no podía faltar un recuerdito de mi parte, para cerrar con broche de oro (estomacal) el bello itinerario. Una vez no pude aguantarme hasta llegar a un poste de luz y ¡plaaaaash!, se me salió todo aqueo en plena banqueta, salpicándole las patas a unos majes que estaban dándole duro a unas sus tortillas con algo, en un puesto de esos callejeros. Y ahí iba doña Mariíta a poner cara de buena, para que no nos maltrataran. ¡Cómo comí!, le decía yo a mi mama. Cálmate, Demetrio, me contestaba ella.

Sí, ya sé, tampoco fui a ninguna excursión de la escuela, es verdad. ¡No están viendo que guaquiaba, pues! Pero con el paso de los años, mi cuerpo se fue amoldando a los trajines de los viajes dizque largos. Me hice inmune a los brazos de mi madre que me apachaban la panza, a los aromas celestiales, a las vueltas en las carreteras, al calor que se concentra cuando las burras van hasta la mierda (casi siempre), a los vómitos de patojos problemáticos (como yo), a los empujones, al aliento a jiote del que va a tu lado, al perfume de a diez pesos de la pisada que va en el otro lado, en fin, a mis vomitivos, pues. Después de eso, mis “encuentros cercanos con el Güitre” han sido por motivos de intoxicación alimenticia y por bolo, como cualquier pisado, para qué les voy a hablar pajas. Y por eso, porque no hay inyección ni cura para dejar de echar la guaca ni para que desaparezca de mi vida, decidí, hace algunos meses, fundar una asociación no lucrativa dedicada a apoyar a todos los pacientes del Síndrome de Butragueño (SIBU), Encuentros Cercanos con el Güitre (ECGUI) y Guaca Mayor Pre-pálida (GUMAPRE).

En este cálido aposento, GUAQUEROS ANÓNIMOS, cualquiera de ustedes podrá depositar su confianza y sentirse parte de algo verdaderamente importante. Sí, avocate ya, no te pediremos que dejés de libar, de fumar, de ponerte pedo, de pajearte, de ver porky, de ir donde las putas, de comerte los mocos, de darle el culo a cualquier pisado, de echarle quetchup a tus frijolitos, de ver Pasión de Gavilanes II, de ponerte los camisones de tu esposa, de esperar la venida de Guilian Soto Santiago, de echarle los perros a la mamá de Esvin… NO, NO es para tanto. Sabemos y estamos conscientes de tus sanos hábitos y de todo lo que es imprescindible para tu exitosa vida. Sólo te queremos decir que, si sos un caso en potencia (abstenerse anoréxicas y menores de dos años de edá), no estás solo. ¡He aquí la familia que estabas buscando! Olvídate de las maras, de las comunidades on-lain, de los chat rum, de los grupos parroquiales, de las asociaciones estudiantiles, de los colectivos literarios, de los cuates para jugar pul y de los boi escaut. Es más ‘sencillo’ que un billete de cincuenta en fichas de a cinco. Sólo tenés que mandarnos una muestra de tu más reciente hazaña, la última vez que te hayás sentido indispuesto, en un portaviandas del color que más se acople a tu personalidá y ¡ya'stuvo! Nosotros nos pondremos en contacto con vos para indicarte cuándo y dónde te daremos la bienvenida. Pero acordate: viscosidad, hedor, variedá de partículas alimenticias, estado de fermentación y presencia de orina, esperma, hemoglobina y crías parasitarias… hará que tu puntaje ascienda y en menos de veinticuatro horas recibás una llamada de nuestras operadoras para que PARÉS DE SUFRIR Y TE UNÁS A NOSOTROS YA.

Leé lo que nos cuenta AMALIA R., desde Suchi: “Desde que me uní a Guaqueros Anónimos mi vida dio un gran giro. No sabía a quién contarle mis problemas con el vómito. Mi pareja me abandonó y se fue a vivir con mi hija mayor, que no era de él, sino de otro marido que tuve. Entonces fue cuando descubrí que no podía dejar de vomitar. ¡Ay, Dios! Vomitaba noche y día, noche y día. Mi cuñada me contó de esta asociación y decidí enviar mi muestra. La gran cantidad de bilis analizada sirvió para que me aceptaran al instante. Ahora ya no me siento sola, puedo compartir con mis ‘hermanos’ todas mis vicisitudes y salir adelante. Gracias Rafael, que el Señor se lo recompense”

¿Te entró la curiosidá? ¿Querés saber cuáles son nuestras actividades y dinámicas de grupo? Pues enviá tu muestra a esta dirección: Calle de las Guacamayas, No. 8, Zona 2, Jocotenango, Sac. Mayor info. a los teléfonos 88309-341, 342, en horario de oficina postal. Ímeil: megustalafina@gmail.com o si no, directamente conmigo, y platicamos. Y como dijo Juan Blancota: UNO NUNCA SABE QUE OTROS VALORARÁN LO QUE LLEVO DENTRO DE MÍ.


Foto cortesía de Gugel.

20 jun. 2006

A VOS QUE TE CREA LA VIEJA


Con esta mierda del internet, muchá, uno se vuelve loco. Aqueos a quienes les sobra el tiempo y se japtan de cibernautas, no me dejarán mentir. Hay de todo en esa mierda. Es como una gran guaca, un fiambre, un revoltijo. Y cuando nos topamos con el rollo de “escribe tu perfil aquí”, ja, me quito un huevo si no nos ponemos serios y tratamos de que la mara no se de cuenta de la MIERDA que somos. A unos, yo lo sé, les pela la verga. Otros, en cambio, tratan de decir la verdá, pero no tan descarada. Unos más, tratan de definirse como les gustaría que todos los vieran: intelectualoides, locos, bohemios, zafados, cultos, interesantes, atractivos, populares, etc. Y por último, los que sólo pajas ponen, para ver qué sale, pues. Mis palabras al respecto son tres: PÉLENME EL HUEVO; así de sencillo. ¿Por qué putas no escriben lo que rialmente son, pues? ¿Qué putas tiene de malo decir que son asexuados, que trabajan en una marranería y que su color preferido es el escarlata tirándole a lila con chisguetes de fucsia? ¡Ah, no!, ¿cómo va a ser eso, usté? Tienen que poner que son risueños empedernidos, que son gerentes de una fábrica impulsadora de embutidos de clones porcinos curados de virus cancerígenos y que les gusta el blanco terciopelo, pero no cualquier blanco, sólo el del plumaje de las garzas y los gansos. ¡Comé mierda, Rex!

Los que usan jai faiv, mitic, lets shere lov, be dos, match y tanta página mierda para hacer amigos y buscar pareja (que en realidá son páginas para buscar chime, con quién quemarle el pan a la mújer o al traido, o para saibersecs, o sea, saiberpajas), saben muy bien a lo que me refiero. Veamos el caso de mi gran cuatazo Serbelio, un gordo asqueroso que siempre anda sudado el hijueputa, que ya va para los treinticinco y sólo ha estado con dos mujeres, la Esterfina y la Sheny (ambos ejemplares exclusivos de la temporada otoño-invierno 2004 del “Todo por tus nalgas”). Aquél, qué les puedo decir, no es realmente agradable a la vista, pero tampoco es feo. Normal, digamos. Cae bien al principio, cuando la timidez lo acapara, pero después cae mal por pegoshte. Anoche, cabal, me llamó para contarme que le había llegado un imeil de un culito de Zacapa que, aparentemente, estaba interesada en conocerlo. Como aquél no muy le atina a esas ondas, se avocó a mí para que le hiciera huevos y le aconsejara qué podía contestarle, ya saben, para no cagarla. Se llama Aurelia, me dijo al mismo tiempo que jalama senda dosis de mocos y los escupía a saber dónde. ¿Qué putas hago, vos mierda? No sé qué hacer, hombre.

Le dije que no se precipitara, para no parecer chucho y que me dijera en qué página había puesto sus datos. No muy me quería decir al principio; sólo me decía que no se acordaba. Cuando le dije que así no le podía hacer huevos y que necesitaba saber qué había puesto y qué perfil tenía la pisada, el mula cedió y me pasó el link. Luego de despedirnos, me viné acá, escribí la dirección, busqué su nombre de usuario (goldenking70) y cabal, lo que me sospechaba, el hijo de sesenta mil putas se había echo pasar por DWIGHT WARREN ROBLES… Y miren lo que, entra otras cosas, "osó" poner el muy mierda:

Complexión física: ATLÉTICO (El pisao parece que tuviera cirrosis, con una barriga más ancha que el tonel en donde se friyen los chicharrones, de veras)

Cita favorita: PERDÓNALES PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN (Eso lo recordaba de la segunda y última vez que fue a la doctrina de primera comunión, el muy blasfemo)

Entrada económica anual: ARRIBA DE 30.000 US DÓLARS ('Ta madre. Sin comentarios)

Estudios: DOCTORADO (Antes de trabajar en la administración de tuk-tuks (dos en total), trabajó en la farmacia de don Yemo, pero lo echaron por hueviarse las diazepán y transárselas a los güiros de la escuela de enfrente)

Bebedor: OCASIONAL (El año pasado el cerote empezó a chupar el mero día de las posaditas y acabó cuando salieron los fieros, en Jocotes, a mediados de enero; de hecho, aquél salió vestido de Rigoberto Menchú Tum, pero decía que le dijera Mamá Mela)

Intereses: AMOR, NEGOCIOS, MATRIMONIO, SALUD, VIAJES, CLUB DE POESÍA, DEPORTES DE MESA… (Muchá, tienen que conocer a Serbelio, en serio. La gran puta, si aquél lo único que le interesa es el papifut, los cucos de indita, las putas, las caricaturas de Gokú, los topollíos de nance, las verbenas en el Porvenir de los Obreros, los palenques, el pan de mashtate, la pornografía, etc.)

Y ya no les quiero contar más porque hasta vergüenza me da. Espero que esta "parábola" moderna les sirva de algo. Y si algún zacapaneco me está leyendo, pongan al tanto a una tal Aurelia Verganza, para que no caiga de mula con Serbelio; a menos que ella se llame en realidá Tencha Chonay y que en su perfil haiga puesto una su foto de Talía, como me supongo que hizo. En fin, QUE EL AMOR SOBREPASE TODO, MENOS LAS VERDADES DE A MENTIRAS (Roberto "Rey" Mago Norrea)



Foto cortesía de Llajú imágenes.

17 jun. 2006

¿VA 'BER ALGODÓN O QUÉ?


Recuerdo la primera vez que ingerí bebidas alcohólicas. Fue horrible… (Espérense, muchá, creo que me equivoqué de blog, espérenme un ratito… ya!) Pues les decía que me acuerdo de mi primera talega, cuando no pasaba de los trece años el ixto mierda. Eran los quince años de un mi primo. No voy a decir quién porque qué colorón con aquél, imagínense, celebrárselos a los culitos, órale, pero a los pisados, qué huecada pues. En fin, ahí andaba yo de inquieto, pescueziando, viendo qué putas. Estaban sirviendo un ponche hueco que de lo dulce que era, le dabas y no te fijabas cuando te metía el putazo. Cuando salías al aire, puta, hasta la verga. Me ‘bieran visto, cerotes, puro pordiosero, debajo de las sillas esas de Alquifiestas, recogiendo los puxitos de ponche que la mara dejaba. No miacuerdo cuántos me zampé, la onda es que paré bien bonito y tuve que jalar para la casa. Ahí me acuerdo que me fueron a buscar mis primos y creo que mi mamá les dijo que algo me había hecho mal o no sé que putas. Mientras que el mula, bien cerote en la cama, mareado y hecho verga. ¡Miren lo que uno hace pues!

Y desde ahí, qué les puedo decir, se destapó una olla, se desató un nudo, se abrió una brecha, se movió un planeta, Dios creó otro Adán… ¡A mí me no me salgás con filosufuras, joemierda! Ya sé que las metáforas caen mal, pues, sobre todo cuando ni las vallas publicitarias leemos. Pero va, lo que quiero decir es que desde esa noche empezó una nueva etapa en mi vida de patojo. ¿Cuál vos, Chebo? La gran puta, pues la de bolo, cuál más va ser. Me gradué de chapín antes de tiempo, precozmente, como dirían los engasados. ¿Y qué es lo que en Mulamala le pasa a la mara que no chupa? Nada, brodi, nada. NO LA GRAN PUTA. Tus cuates no te toman en cuenta ni te avisan ni mierda para salir a chingar; nadie quiere inscribirte en su equipo de fut para jugar los domingos; si un tu cuate se casa, sólo te invita a la misa o al servicio (siquiera fuera el de las puchis); si sale puerto, la mara empieza a despedirse con casaca y al rato se juntan en el parque los cerotes (sin vos, a huevos); si en algún chupadero hay más mara conocida o culitos, los cuates te agarran de cliente toda la santa noche con la onda de que pa’ qué vergas, que sí, que no, que aunque sea un vaso, que qué hueco, que sí, que no, que para más Yoni, que aquél es mormón y le pela la verga, que … etcétera. Yo, como nunca he sufrido de todas esas mierdas, qué más les puedo decir, ni siquiera sé lo que se siente.

Por eso, si no quieren ser discriminados y chingados de esa forma, échense aunque sea una chelita, pues. Si no, mejor no salgan. ¿A qué pisados salen? (Conste que me estoy refiriendo a un grupo de mulamaltecos exclusivos y no a todos los que viven en Mulamala. Si hay mara que de veras no chupa, órale, nunca sabrán de lo que se pierden). Bueno, déjenme compartir con ustedes el top ten materia prima y utensilios de las casacas más culeras y ridículas con que la mara pretende llenarnos el hocico, a nosotros los bolos, cuando salen con sus mierdas y no quieren chupar ¡¡¡los hijos de puta!!! Fíjense bien:

1. Cuando sólo chela en lata hay: Nel, vos, es que a mí sólo me pasa en botella; en lata muy amarga esa mierda, hombre; ya ya se pone al tiempo…
2. Cuando sólo vasos desechables hay para la chela: Puta, es que cómo saca de espuma, mirá, mejor paso, vos, es que para chupar así mejor nel…
3. Cuando no hay vasos de vidrio ni de duropor ni tazas ni palanganas ni ni mierda, sólo el puro litro de Gallo: Disculpen muchá, es que yo la chela siempre en vaso y mejor si hay salita, limoncito, juguito v8 y toda la onda, ¿vaá?
4. Cuando sólo hay chela y nada de guaro: A mí la chela me empanza rápido vos; para haber sabido, mejor ‘biera traído un mi cuarterón, ahora pa’ qué putas…
5. Cuando sólo hay guaro y nada de chela: No cuando te llamé te dije, pues. A mí el guaro me hace verga el estómago; cómo vos mañana no sos el que amanece cagón…
6. Cuando no hay guaro ni chela, sólo vino: Nel, muchá, yo no estoy acostumbrado a esa mierda, además, al otro día uno amanece con un dolorón de xola, mejor paso…
7. Cuando no hay guaro ni chela, sólo güisqui: Yo fino no chupo; a mí poneme un cuto aunque sea, pero esa mierda de caqueros, mi huevo, no me llega…
8. Cuando se acaba la pecsi o la seven: Ah, yo puro nel muchá, es que cuando chupo así, me pongo indio. ¡No el otro día le quería dar verga al Fredi, pues!
9. Cuando sólo guaro hay, pero Venado: La gran puta muchá, es que esa mierda sí es india, la verdá, a mí las cubitas me gusta preparármelas con Bacardí, ¿va vos Lipe?
10. Cuando es lunes, al mediodía: Vos, te voa quedar mal, fijate; es que agarré fuego desde el jueves y orita si ya quiero pararla, hombre. Si no, ay Dios, vos me conocés…

Bueno, sigan con lo que estaban haciendo pues y si va a ver alguito, acomídanse a llamarme-buscarme-venirme a trer, y que Dios se los pague. Ah, se me olvidaba, el cuate de la foto (para quienes no tengan el gusto de conocerme fisicoculturísticamente) bien podría ser yo, pero nel, aunque sí tuve el atino (gracias a las agudas observaciones de un mi primo, uno de los gemelos) de hacerle algunas cuántas instantáneas.

Salú, hasta ver a Crist-óbal Colón y acuérdense que parar bonito, en esta nuestra Mulamala de la Asunción, jamás será pecao!!!

12 jun. 2006

¡SÍ SE PUEDE! ('STANTEEEE)


Si son cabrones o cabronas, no me dejarán mentir respecto a lo siguiente: en mi mulada anterior se conjugaban, de alguna forma, las tres anteriores. ¿Por qué vos, mierda?, se preguntarán los que no muy le atinan a la onda. No debería responderles, pero qué pisados. ¿A quién no le han dado verga por mula, por hueco o por indio? Pues ahí está. Pero ya, olvidémonos de estas ondas y pasemos a otro orden de noticias. (Oíte a este mula, pues) El mundial, muchá, ¡’ta madre! Ese derroche de emociones pisadas aunque “la azul y blanco” no asista a la tan esperada cita mundialista; Dios quiera que en una de esas los de la FIFA se vuelvan locos y aumenten a 78 las selecciones participantes y hagan 12 repechajes. Ahí sí, cerotes. Guate 3 – Brasil 1. ¡Ja, puta! Y Guate, cabeza de serie en el grupo de la muerte. ¡No pisaos! Ojalá mis bisnietos mantengan la esperanza y no les pase como al ishtío de la foto, que se durmió en sus laureles.

La fiesta del mundial (¿o debo decir “el negocio más grande del mundo”?) ya empezó. Ya el equipo teutón hizo lo suyo con los ticos. Pero no me voy a poner hablar de los demás partidos, porque no soy comentarista deportivo, Dios me guarde. ¿Imagínenme a mí en lugar de uno de esos dos mulas del 3 y el 7, los más viejos, hombre, que se ponen a saludar a la comunidad coreana en Boca del Monte o a los judíos que viven en lo de Bran, cuando está jugando el Real contra el Betis y lo que tienen que hacer es comentar un ovsay que se comió el árbitro? Prefiero amenizar una pedida de mano en San Antonio Aguascalientes o una entrega de niño en San Pedro las Huertas. Pero aqueos son tótems, pues, y no hay quién los banquee. Va, qué pisados. Dejemos eso por un lado.

Hablemos un rato de la tendencia que mucha mara tiene de irle a los equipos grandes, pues, a los meros, meros. ¿Quién putas quiere que Arabia Saudita (el mula de Lipe decía Sarabia Inaudita) gane el mundial? ¿A quién pisados le gustaría que Togo volara verga, pues? A huevos que a árabes y togoleses sí, pero puta, ni que fueran mulas para no irle a sus equipos. ¿Pero qué me dicen de cariocas, gauchos, teutones, galos, ingleses, cachupines e italianos? Ah, así si nel, ¿vaá? Todos los pisados y pisados mojándose por esos sus tatas. ¿Por qué no ir por Irán o por Angola? Yo, por primera vez en mi fanática historia mundialista, no le voy a ningún equipo hueco; bueno, no a uno en concreto. En cada partido, le voy a ir al más débil o al que no sea el favorito. Y si los dos equipos son, pongámole, débiles, pues al más pilas de los dos, qué pisados.

Y ya que entramos a cosas serias (¡ónde repisados!), me pongo a pensar en nuestro futbol y me doy cuenta que los mulamaltecos somos tan no sé, que si pudiéramos canjear a los muchachos de la azul y blanco por mara de otras selecciones, puta, ni dos veces; fijo que lo haríamos. YO SOY EL PRIMER CEROTE Y QUÉ PUTAS. Lo chingón sería que conservaran sus nombres, pero con apodos más caqueros. Yo medio me los imaginé así, pero que conste, lo hice a lo puro bandido, a lo que cayera, tampoco voy a perder mi tiempo en estos mulas, ¿ustedes sí? Bueno, échenle un ojo a estos ejemplos y si quieren, mándenme los suyos propios (a través de un comentario o a mi imeil y hacemos algo chingón, entre todos).

Ricardo Trigueño Foster (RICARDIÑO); Juan Carlos Plata (PLATIÑA); Carlos Ruíz (MOJARRIHNO); Fredy Thompson (FREDIZAO); Gonzalo Romero (CHALIÑO); Guillermo Ramírez (PANDIANI); Nestor Martínez (TOSTAO); Pablo César Motta (Q’ROLE); Fredy García (GARZAO)… ¿Quién más, quién más? ¡¡¡Es que ni siquiera me acuérdo, cerotes!!! Bueno, ustedes a lo mejor sí; espero su “impresiones”; pero no vayan a ser como el mula de Guallo Tatz, que ya sé que me va a llamar para dispensarse por no poder comprar un puto cartucho de tinta y mi huevo, ¿para qué vos miel?, lo interrogó yo extrañado. Y el mula, no para las impresiones, pues, me dice. Guallo, tu puta madre, ¿querés?, le digo como hace Chirís, tapándome el hocico para que medio se oiga.

Pilas pueeee!!!


Foto cortesía de Gugel.

8 jun. 2006

BUENÍSIMO PARA LOS VERGAZOS



Sólo frasesitas, vaá. El típico cerote que después de ver una lica de Estiven Sigal o de Choc Norris sale a tirar patadas y tres-sesentas al patio o se va a la calle, en camiseta, y en lugar de saludar como la gente a sus cuates, les hace un mate de carateca o les brinca por cualquier mierda. En Mulamala si nos sos cabrón para darte verga, la gran puta, te pasan chingando hasta que tus mismos hijos te van a refundir a un asilo de ancianos. ¿Qué putas me mirás vos?, ¿te gusto o qué pisados? Los brinconcitos, fijo. Mara engasada que cree que darse riata es feria. Va, agarremos onda pues, de ahí yo no sé pues pisados; a uno por uno les doy pija. Los que le aguantan la casaca a la mara aunque a veces nel y una de dos: o taleguean o les llueve verga. Que no te chingue ese cerote, Gualter, no te ahuevés, cualquier onda, aquí mismo lo someto al orden. El alentador, el que le da alas a sus cuates, el creador de falsas esperanzas, porque de ahí para haciéndose la bestia. Conmigo mejor ni te metás, joeputa, porque yo si no amago vos, a lo macho. No amaga la gran diosa puta, ¿y por qué en lugar de dejársele ir se pone a amenazar pues? Sho pues hijueputa, sho pues, verga te va a caer. Los chichudos que mencioné con anterioridá. Pa' qué mi chile, ¿va vos Richi? De brincones y chichudos me acuerdo de Tala, que por llevárselas de gallo, nos metió al bote a mí y a un mi primo; todo por armarle camote a un tira. Según él, estaba en la tele, en donde los policías te ponen una multita y te mandan a tu casa. En Mulamala, ja.

Puta, ‘bieras visto, cerote, eran tres majes y puta, yo ya algo a verga, todavía medio reaccioné y entre que me hacía los quites y tiraba talegazos, le di verga a dos y el otro se fue a la mierda. El pajero que cree que uno es maje como para andarle creyendo todas esas sus mierdas, porque después le preguntás que con quién andaba y te dice: solito, vos; aqueos no sé onde putas andaban; entonces le preguntás que dónde fue el vergueo y te dice: ah, no muy me acuerdo, vos, creo que ahí por donde quedaba el Mercantil, vos, ¿te acordás? En fin, no está mal de vez en cuando inventarse una paja de esas. ¿Sabés una cosa, Toribio? ¿Sabés una cosa? Oíme pues, es que mano, la verdad, a mí ninguno de estos cerotes que están aquí, mirá vos, me da verga. Te lo digo sin pajas, porque sé que vos sos cuate y te quiero un vergo, vos… Los que a verga salen con esas sus mierdas, no una vez, no dos, SIEMPRE, los hijos de puta. Lo más cague de risa es que son los típicos cerotes que nunca se han dado verga. ¡Dale verga a ese cerote, Güicho! Ese mierda no te da verga, hombre, a lo macho, si hasta Tito (que en casos extremos es un cerote chenco, esqueletudo, choco o hueco) lo arrinconó a pura verga, ¡por Dios! Los infaltables carreteros, los que en el fondo disfrutan viendo cómo le revientan el hocico a algún pobre mula.

Nada más viril que esta nuestra característica, vaá. Aunque las chavas no se quedan atrás, las pisadas. Antes se ponían histéricas, ahora te vuelan verga y ¿qué? Está bueno, hombre, para que se vaya emparejando la cosa. Todo empezó con aquea gringa que le cortó el chile a su marido, ¿se acuerdan? Pero bueno, esa es harina de otro costal. Lo que me gustaría es que algún día, aqueo de (piensen en algún mierda que les caiga en los huevos y lean lo que sigue como si fuera letanía): montarse verga; matar a alguien a pura verga; revolcarse a vergazos; taleguear a alguien; pepenar a alguien; moronguearse; reventarse el hocico; arrinconar a pura verga a alguien; pijasearse; volarle verga a alguien; sonarle o tronarle la cara a alguien; agarrarse a pura verga; remontarle verga a alguien, echarse verga, etc., ya no fuera sólo de uso masculino, sino también femenino, aunque se oiga raro, pues. En realidá, el significado original de la palabra se va perdiendo conforme el uso y sólo se quedan las puras frases, prestas y dispuestas para ser dichas por cualquiera, a lo hora en que se le ronque el culo o en pleno camote, a punto ya sea de dar, o de recibir.

Finalizo con las palabras de un cuate que le decían Burrunche, una vez que dizque nos quería echar verga y que repitió como diez mil veces tu amor: Muchá, no me chinguen porque soy buenísimo para los vergazos, buenísimo para los vergazos… Mis cuates y yo éramos chavos, como de quince años y aquél ya algo viejo. Entre los tres lo podíamos haber matado a pura verga, pero decidimos que mejor no y dejamos correr los años. Ahora que ya todos estamos viejos, la verdá, cualquiera podría venir, y con todo y Burrunche, pegarnos una buena vergueada, que ni la vida de las putas. Por eso, hacelo bien y no mirés a quien, porque si no, plenguén.

PROVERBIO INDOSTÁNICO: Si miras a un tal Ríos-Montt, no te tentés el alma; hacé de cuenta que lo que tentó el cerote jueron los huevos. Vos sabrás qué hacer.


Foto cortesía de Gugel.

5 jun. 2006

UNO SE PONE INDIO, PUES



Esa vez yo andaba con Fito, Richi y otro cuate. Un pisado que le dicen Güilian entró a la tienda donde estábamos chupando. El mierda de Richi, que apenas si es perro tu amor, se le quedó viendo y de repente le dice al cerote: vos, chavo, esa tu traida está bien rica, vos, a lo macho. El pisado, como andaba tranquilo y vio que éramos cuatro, se hizo la bestia. Richi, calmate, cerote, le dije yo, para no armar clavos. No mirás pues, que el cerote se levantó y cabal cuando le estaban dando el vuelto al chavo, lo agarró del pelo y lo sacó a vergazos de la tienda. El chavo todo ahuevado, ni siquiera dijo ni mierda. Nosotros nos levantamos hechos mierda y agarramos a Richi. Richi, ¿qué putas?, le dijo Fito, que es el más cuadrado. Richi sólo peló la mazorca el mierda; total, andábamos a verga. El otro cuate que andaba con nosotros se quedó callado, con su chela en la mano, meneando la cabeza, como diciendo qué huevos. Richi se dio cuenta y le dice: y vos, ¿qué?, ya vas a empezar con tus huecadas. El otro cuate se rió y le dice: nel, vos, lo que pasa es que vos sos bien indio, mano; el pobre chavo ni en cuenta…

Y ahí está la onda, muchá: ser indio y hacer indiadas. Y como hice en mi mulada anterior, aquí no voy a hablar de identidá, de racismo ni de discriminación. Que me disculpen aquellos a quienes estas ondas le molestan, pero yo así soy y si no les gusta, no lean nada y de una vez les recomiendo que se busquen algún gueb sait de Corin Tellado, para que se entretengan sanamente. Volviendo al rollo, ¿quién de nosotros no ha hecho nunca una su indiada, pues? A lo mejor todos llevamos un Richi dentro (y no me malinterpreten cuando digo dentro); lo que pasa es que el de algunos o algunas se mantiene sosegado. Pero cuando lo coquean, ja, díganmelo a mí, que una vez me puse indio y le quería dar verga a una bolita, sólo porque me hizo un desplante cuando le quería encender esa su mierda de cigarro. Cague de risa porque cuando la vi pasar por el Tanque de la Unión, zampé la carrera para alcanzarla y a medio camino sólo sentí un talegazo y dos pisados que se me vinieron encima. Eran aqueos, mis cuates, que evitaron una desgracia, como bien ‘biera aparecido en "Al Día" al otro día: DE DOS PATADAS Y UNA MORDIDA EN UNA NALGA, y abajo, el subtitular: JOVEN SE DESQUITA DE SU SITUACIÓN EMOCIONAL CON INDIGENTE.

Ya ven pues, de repente, uno sale con sus indiadas, talishtadas, jashtadas, shumadas. chintadas o como ustedes quieran. Choleradas no, porque ese término ya es urbano y de caché, vaá. A la pero qué cholero. Acuérdense de la Pili, la Mafer y aqueas, pues. Mucadas, tampoco, porque ese “elemento léxico”, pertenece a un ámbito más marginal-citadino, y da para una de estas mis muladas entera, aguántenmela un cachito. Les decía que está el Richi que se pone detrás tuya a darte verga cuando jugás maquinitas; el que en las chamuscas echa pija con sus "Rhino" y sólo planchas es el mierda; el que aunque te miré guaqueado y casi inconsciente, te dice: echate esa mierda, pues, papá; ya sólo este vasito mirá; el que le echa mano a las chavas en las burras, toques, velaciones, conciertos, peregrinaciones a Esquipulas, misas de cuerpo presente, bautizos, casorios, velorios y demás eventos sociales; el que en Semana Santa le quiere dar verga a los romanos porque aqueos se quebraron a Yisus; el que ya entonadón se empieza a sacar la verga en público y enseñarle el culo a toda la mara; el que cuando te descuidás o te levantás a mear le vacía la botellita de chile a tus boquitas; el que enfrente tuya le echa los perros a tu traida y le pela que hasta el pisado que está cuidando carros afuera se dé cuenta; puta muchá, es que la lista es eterna y la onda es no aburrirlos, pues. De todos modos, ustedes mismos o mismas, miren a su alrededor (si están en su chance) o salgan a la puerta de su casa (si están rascándose los huevos o pintándose las uñas) y ya estuvo: ahí va a haber más de algunos con sus indiadas, sin pajas. Y si no, ¡al espejo, pues pisados!


POR VIDA SUYA: No confundir a los huevudos y a los chichudos, esos pertenecen a una categoría diferente, ¿va, vos? Ah, y se me olvidaba, la mejor indiada que pueden hacer se llama: "Ahí vienen los indios" (indians comin) y cambian un poco ya la del Misionero, por aquél tiene que hacer todavía, hombre, ¿no todavía quedan indios sueltos, pues?


Foto cortesía de Gugel.

2 jun. 2006

YA VAN LAS HUECADAS



Al que es hueco, en Mulamala, se lo lleva la gran puta. Y no estoy hablando del homosexual propiamente dicho. Nel, ése es otro rollo. Me refiero en esta ocasión a los que huequean, a los que sólo huecadas son. Y es que abundan, hombre. Hablo del que a la hora de los vergazos, se zafa sin que uno se dé cuenta. Del que sólo dos vasitos de chela se echa, porque ya es tarde y se tiene que ir. Del que cuando anda con la mara chingando, llama a su traida cada cinco minutos para reportarse. Del que no fuma ni chupa porque la traida es mormona la pisada y entonces nel, pues. Del que sólo pretextos para irle a hablar a una chava que les está haciendo ojitos. Del que se masca cuando la mara lo empieza a chingar y con casaca se va a la verga, todo maleado. Del que te dice que orita va a llegar y hay que estarlo llamando al mierda, como si fuera un buen culo. Del que chilla en los finales de las películas y en los partidos de fut. Del que después de darle carreta a la mara para ir al concierto, decide a última hora no ir y quedarse echado viendo un especial de american aydol. Del que le da miedo irse solo a Guate y tiene que estar llamando al tapón para que le haga la pala. Del que cuando le sirven un su trago se excusa diciendo que está tomando medicina...

Puta, qué huecadez, ¿no? Algunos dirán que este problema es cuestión de la mentalidá machista de los mulamaltecos y lo condenan. Y yo digo que talvez sí, talvez no. Da igual, lo importante del asunto es que la mara así chinga. Huequiar simplemente no se vale, es pecado. ¿Acaso no cae mal cuando alguien sale con una su huecada y lo chinga todo? Sacada de madre, fija. ¿O me van a decir que no? A la familia de los huecos también pertenecen los mamones, los lambiscones, los llenos de babosadas, los aguafiestas, los quejosos, los delicaditos, los abstemios, los románticos empedernidos y hasta los pajeros. ¿Y quién se salva de tener cuates así? La trascendencia de este tema, muchá, es grande. A lo macho. De repente se me vienen a la cabeza las ya tradicionales y consuetudinarias no seás hueco, vos; viste, por hueco; dejate de huecadas, hombre; dejalo hombre, aquél es hueco; ¿qué putas, huequiando?; huecos a la verga; sin huecadas pues muchá; para que sos hueco, ¿pues?; ya van las huecadas (honroso título que sustenta esta mi mulada); delen verga por hueco; a mí no vengás con tus huecadas... Y me pongo a pensar que uno no puede pasar inadvertido ante esta situación, pues. Y menos, quedarse con los brazos cruzados. De ahí, que haya decidido compartir con ustedes esto, para que tomen cartas en el asunto.

-¿Y qué hay que hacer, pues Don?
-Oíme, pues:

PRIMERO
No huequiar tanto; que sería lo ideal, sin pajas.
SEGUNDO
Aceptar con dignidad el castigo recibido después de las pocas huecadas que, se espera, se vayan cometiendo.
TERCERO
Realizar una selección exhaustiva y minuciosa de los cuates, por si las moscas.
CUARTO
En lugar de huecadas, defender las muladas a capa y espada.
QUINTO
A la hora de tener una recaída, o sea, de volver a huequiar; escoger lugares solitarios, de preferencia.
SEXTO
Abandonar voluntariamente nuestro círculo íntimo de cuates al no poder dejarnos de huecadas y buscarnos otro en donde nos sintamos felizmente realizados.
SÉPTIMO
Recordar que "huequiando no se entiende a la gente", ojo.
OCTAVO:
Ejercitarse en el ancestral arte de inventar pajas, para camuflajear (Marcuto dixit) las huecadas inevitables.
NOVENO
No leer a Coehlo; para eso está La Extra.
DÉCIMO
Buscar ayuda profesional y/o espiritual, si el problema persiste; y si no, pues no buscar a nadie.

Va pues.


Foto cortesía de Gugel.