9 mar. 2007

¡VISTE, TE LO DIJE, CEROTE!


Señor Romero,

Iré al grano: su blog no cumple los requisitos para ser uno de los mejores. Su diseño es escueto, su producción es pobre (postea cada quince días, aprox.) y es demasiado coyuntural; es decir, está suscrito a una tendencia concreta de expresión (la parodia) y está dirigido a un receptor local (el guatemalteco), por lo que se percibe en su “peculiar” uso del idioma español. Además, la subjetividad con la que expone sus temas es excesiva y los comentarios que recibe (en su mayoría) incurren en adulaciones y en opiniones trilladas y/o superficiales. Con el debido respeto, no creemos que su espacio virtual aporte nada nuevo ni contribuya al desarrollo de una visión universal del ser humano, respecto de la sociedad, de la cultura y de la vida misma. Por lo tanto, sentimos informarle que, por esta ocasión, no será tomado en cuenta para el concurso en mención, ya que se aleja un tanto de los lineamientos establecidos por la organización.

Sin más, me despido cordialmente,

Abel Gavino
Responsable Área RRPP
Virtualia Talentos

Eso me pasa por necio. Me lo habían advertido, pero no hice caso. Pensé que a lo mejor no se iban a portar tan culeros conmigo y que, como soy mulamalteco (= exótico), les iba a interesar la onda y al cacho, me tomaban en cuenta. Pero no. Cuando acabé de leer el maldito ímeil, me puse para vergazos. Uno nunca acaba de quedar bien con la mara, me dije. Pero pela la verga. De tóos modos, nunca he ganado ni pura mierda en un concurso, así que mejor que no me haigan escogido. Una cuata que conocí una vez en las Aguas Calientes, un balneario rechulo donde sólo mara VIP va, me acaparó ese mismo día en la burra. Le tuve que contar la mierda para que no se me acercara tanto; si no, mucho color, hombre, aquea no le atina. Me vas a disculpar, me dijo, pero sólo llegué a tercero primaria; no muy te agarro la onda. Le dije que no se agüevara y que mejor la invitaba a un su litro onde La Dálmata, que así me olvidaba un cacho de la onda. ‘Ta bueno, vamos pues, contestó tu amor. Si lo que querés es llevarme a lo oscurito, no hace falta chela, me dijo cuando nos bajamos en la esquina. Hoy sí te voa quedar mal, Josefina, le dije, es que ando algo adolorido; ayer me puse a hacer sentadillas y ya no aguanto las patas. Los dos nos cagamos de la risa. Excusa más mierda, pensé mientras caminábamos. Y seguro que aquea también lo pensó, porque de mula no tiene nada.

[En Mulamala los concursos los ganan los cuates de los organizadores, fijo. Si sos de los de la foto, órale, estás hecho. Si tenés conectes por ahí, si tenés cuello, ya la hiciste. Y bueno, no sólo para los concursos, sino para TODO. Incluso, hay mara de pisto que financia un concurso, certamen o lo que putas sea, con la pequeña condición de que su patojo gane y empiece a tener un cacho de nombre. ¿No sería más fácil darle el pisto al cerote y que se fuera al extranjero a “convertirse” en escritor o en artista?] Mientras nos echábamos un litrógeno con la Fina, pensaba en estas ondas. Aquea se hacía tres quesos cruzando y descruzando las patas para enseñarme el calzón, y yo nada qué ver, andaba medio ido. Me agarraba la mano, me acariciaba el brazo y se acercaba como queriéndome trincar, y yo ni en cuenta. [Siempre son los mismos pisados los que escriben en la prensa, los que salen en los reportajes, los que publican sus babosadas. Si hay un congreso, una exposición o una feria, ahí están, siempre los mismos hijos de puta… ¡pélenme la verga!] Cuando ya llevábamos el tercer lirio, la Fina no se aguantó y de un brinco se me sentó en las patas, poniéndome las teclas en la cara. ¡Vos Fina, hombre!, le dije yo echándome para atrás, ¡aquí no, vos! Ya algo entonada, aquea sólo se reía y me decía "cochinadas" al oído. En otra oportunidá, otra historia ‘biera sido, pero yo no andaba para encaramarme al ayotal ni mucho menos. Me dio por sobarle el pelo. Vos sí que diunavez, me dijo ya maliada, ni qué tan papito fueras para estarte rogando. Agarró su bolso, se compuso la minifalda y salió de la tiendita sacándome la lengua, la muy abusivota. [Es que no entiendo, los concursos deberían de ser algo legal...]

Sí, ya sé que la Fina está como quiere, muchá, pero entiéndanme, yo andaba de bajón y así, aquél que te conté no habría podido hacer su chance; eso, sin contar la chela que ya llevaba encima. Y para ir 'acer una que no sirve, Dios me libre, ¡yo ya me conozco! Total, sin poderme quitar de la shola la idea de que pa’ qué vergas Mulamala con eso de los concursos y tanta mierda, me quedé solo, matándome los ciento cincuenta pesos de mi quincena en chela. De ahí, sólo miacuerdo que La Dálmata (o sea, la dueña de la tiendita) me sacó a empujones, anduve trastumbando por ahí y amanecí acurrucado debajo de una banca del Parque Central, cagándome del frío y sin zapatos. ¡La gran puta, Rex!, maldije, ¡los rieles ni eran tuyos! Me habían peinado, los hijos de puta. ¡Qué clavo! Saber ni cuánta mara conocida me vio así; de seguro ya lo saben en mi casa, reputación más mierda la mía y la de mi familia. Para no cansarlos, me acerqué a un chavo, le conté lo que me había pasado y, buena onda, me hizo la volada de llamar a Esvin, mi vecino. Aquél no contestaba. Probó con dos o tres cuates más [Tono estás pendiente, maje, yo te hice la pala cuando te quedaste tirado sobre aquella montañita de piedrín...] y nadie contestó. Así que tuve que llamar a la casa. Mandaron a un mi cuñado. En lugar de venirse en carro, se vino en cicle. ¡Chiste más hijupueta, vos Poncho, la mierda era que no me viera más mara! Me trajo en el tubo el cerote. En mi casa hubo quema de pólvora, repique de campanas y pepián de cuatro carnes para el nene. ¡Onde repisados! Mi viejo me salió a recibir a pura punta de verga y —esto es confidencial—me corrió por todo el patio, con un tubito de esos de antena (que son como zinc o no se qué putas) y para qué les cuento más. ¡’Cabó Rex, pues! [¿Nuez?]


El mismo cuate que me había advertido lo del maldito concurso de blogs, me vino a ver por la noche. ¡Viste, te lo dije, cerote! ¡Todo por esa tu mierda de blog! Yo agaché la cabeza, todo chiviado. Entonces le vi los rieles, ¡hijo de su…! ¿Qué creen que pasó después?

NO SIÁS ASÍ, VOTÁ: ¿De uno a diez, así sin casacas, cuánto le darías al Muladar? (No se valen mamadas; sólo es para restregárselo en la cara a los mierdas del concurso).


Foto cortesía de Guguel.

1 mar. 2007

MULAFLASH INFORMATIVO


¡Qué tal pues, reyes, reinitas, agraciada fauna en general y lectores empedernidos de todos los rincones de Mulamala y aledaños! ¿Ya listos para que el señor Arbusto enporque más el sacrosanto territorio mulanacional? Pues yo no, porque me interesa más informarles (aunque ya sé que a algunos les pela saberlo o no) que La urbe habla cambió de covacha y, prestando pisto y haciendo el ajustón por ahí, consiguió otro cuartucho más amueblado y cómodo para sus extrañas exigencias. En términos familiares, para no andarnos con pajas, quedó un cacho más chingón y bueno, está actualizado, pues; con etiquetas y toda la onda. Así que los exhorto, como diría el Padre Abraán en misa de once, a que se den un vueltín y estén al pendiente del cachimbo de imágenes que tendré a bien compartir con ustedes. Eso, si quieren; porque tampoco es obligación. Ya algunos se me adelantaron a dar la noticia y cayeron voluntariamente, buenísima onda. Otros, ni vistos ni oídos. Y, como sé que hay mara que se acaba de integrar a este nefasto rollo del Mula que es uno, les propongo que si no entienden de qué pisados estoy hablando, machuquen aquí y ahí se van a enterar de la onda. Aclarando: no hay fotos de la ciudá, de los monumentos ni de paisajes; ésas las pueden encontrar en Guguel, así que no se me ilusionen. La idea es compartir los pequeños detalles que no aparecen en las fotos de siempre y que, salvo que se pasen horas metidos en internet, podrán encontrarlas… ¿Pero para qué desperdiciar el tiempo de esa forma? ¡Si’stán aquí, papaito!


PD. Este mensaje desaparecerá en unos días, ¡qué conste!... ¿Alguna pregunta?