20 jul. 2007

NO SE PUEDE CON LA CAMPIÑA, PUES (2)



Ya hace casi un año que incluí en el Muladar mis primeros tanes con el latín, gracias a la influencia del señor Abundio Schweinhart y de su sabiduría. (Para quienes son nuevos en esta mierda, pueden [deberían, si no pa’ qué vergas] ponerse al día aquí y así agarrar la onda más fácilmente). El vergueo fue que hoy amanecí todo friquiado porque soñé que era apedriado por un puño de patojos cerotes y todo porque estábamos en una especie de escuela pisada y uno de ellos, el más mamadito y salsita, se dio cuenta de que yo tenía un vergazo de faltas de ortografía en mi cuaderno de idioma; y por eso me sacaron al patio los hijos de puta y me empezaron a tirar pedazos de teja, piedrín y uno que otro chirivisco. Al rato, me senté aquí y leí un comentario que me hizo recordar que tenía algo pendiente: mi segunda lección práctica de introducción a la traducción amateur del la lengua de Rómulo (no el trabado de mi vecino) y Remo; latín, que le dicen. La verdá, se me había ido la onda. O más bien, ya no le había puesto coco. Como ahora ya sé latín, grecio y spanglish, todo me pela, ¿verdá vos Peloeverga? Aquél sólo se ríe como diciendo: vos comé mucha mierda, Rex. Cuates más pisados los de uno, en lugar de hacerme güevos se burlan. Dejémolos estar. Tomando en cuenta que últimamente (para desgracia de algunos) he andado un cacho lingüístico, he decido inculcarlos un poco e incitarlos a reposar en las mansas alas de ese tecolote pisado que simboliza el saber humano, para que no digan por ahí que en el Muladar sólo chingadera hay y muladas que no le ayudan en nada a nadie. ¿Será?

Bueno, igual que la vez pasada, me dediqué a traducir algunas frases célebres para empezar a foguearme en la onda. La versión que aparece en negrita es la mía; o sea, la mera mera y no la que aparece entre paréntesis, que es la del libro cerote. Esa no vale. Se las pongo ahí para que se den cuenta de los cagadales que cometen los traductores que no tienen ni puta idea de su trabajo. ¿Estamos vos Marcuto mierda? Va pues, así me gusta.

Ejem, ejem… (¡Échelo, no lo juegue!)

MENS AGITAT MÓLEM: Agitar a los hombres antes de molerlos (en vez de El espíritu mueve la materia)
MORS ÚLTIMA RATIO: Última radio de morros (en vez de La muerte es la razón última)
MOTU PROPRIO: Tuc-tuc propio (en vez de De propio impulso)
MUTATO NÓMINE: Nómina de mutantes (en vez de Cambiado el nombre, pero la misma cosa)
NESCIO VOS: ¡Qué necio sos! (en vez de No os conozco)
OMNIS HOME MÉNDAX: El hombre todo lo mendiga (en vez de Todo hombre es mentiroso)
PAULO MAJORA CANAMUS: Son mejores las canas de Pablo (en vez de Cantemos más alta materia)
PECTUS EST QUOD DISERTOS FACIT: Los pechos son como desiertas fachadas (en vez de El sentimiento hace los grandes discursos)
PEDE PAENA CLAUDO: A Claudio le apenan sus pedos (en vez de La pena de pie cojo)
PERTRÁNSIT BENEFACIENDO: Beneficios del transporte público (en vez de Pasó entre nosotros obrando el bien)
PRIMUN VÍVERE, DEINDE PHILOSOPHARI: Mi primo vive de filosofar (en vez de Primero vivir, luego razonar)
PULCHRE, BENE RECTE: ¡Bien por el pulcro recto! (en vez de ¡Bien, muy bien, perfectamente!)
QUALIS ARTIFEX PÉREOR: ¡La calidad artificial es la peor! (en vez de ¡Qué gran artista perece!)
QUANTUM MUTATIS AB ILLO: ¡Cuántas mutaciones al hilo! (en vez de ¡Cuán distinto de como era!)
QUÍA NÓMINOR LEO: ¿Quién nominó a Leonardo? (en vez de ¿Por qué me llamo León?) RÁPERE IN JUS: Rapar a Justo (en vez de Arrastrar en justicia)
RES NULLIUS: Carne prohibida (en vez de Cosa de nadie)
RUDIS INDIGESTAQUE MOLES: A Rudy lo indigestó el mole (en vez de Masa ruda e informe)
SAPIENS NIHIL AFIRMAT QUOD NON PRÓBET: Nada afirma que los sabios nacieron de probetas (en vez de Nada afirma el sabio que no pruebe)
SÉRVUM PECUS: Pecoso sirviente (en vez de El rebaño de los siervos)
STÚPETES GENTES: ¡Gente estúpida! (en vez de ¡Maravillaos, naciones!)
TAEDIUM VITAE: ¡Viva Tadeo! (en vez de El tedio, el disgusto por la vida)
TANTAE MOLIS ERAT: Tanteando la muela equivocada (en vez de Tan difícil era)
TÍMEO HÓMINEM UNIUS LIBRI: Tímido hombre de unión libre (en vez de Temo al hombre de un solo libro)
TUA RES AGITUR: Agita tu carne (en vez de Se trata de tu interés)
ÚNGUIBUS ET ROSTRO: Ungiéndote la cara (en vez de Con el pico y con las garras)
ÚTILE DULCI: Dulcemente útil (en vez de Usar, no abusar)

Y eso es todo, nenes. Lecciones magistrales de estas ya no hay. Como ya dije arriba, ahora el latín me lo paso por el fundío y ya no es aquea mierda de antes que uno decía: puta, ¿cuándo yo hablar latino? ¡Pero mírenme ahora! ¡Ja, chila mierda! Si alguien tiene alguna objeción contra mis traducciones, empiece a doblarla como si fuera una bolsita de elotitos vacía y métasela entre… la bolsa para luego tirarla en un bote de basura y no ser el típico cerdo maldito que piensa que gracia está haciendo cuando baja la ventana de la burra o del carro para deshacerse de sus porquerías, digo, por si cabal andan haciendo mandados o vueltiando.

Ah, y antes de que se me olvide. Hace un par de días recibí un ímail de un fulano (tiene blog, pero no le voy a hacer promoción al culey ése) ensalzándome pero a la vez criticando la poca continuidá con la que posteo y invitándome a que tome de ejemplo a los yiks que son los meros tatascanes de la blogalaxia, claro, publicando diez veces al día sus chorradas informáticas como si fueran acontecimientos de orden mundial y de interés público. A ver vos chancro gangrenoso en muñón de chucho de fosa clandestina, dejame que medio te explique: 1. El Muladar no es un blog desde el punto de vista de los pelmazos estos chima-compus que todo lo vuelven competencia, sino más bien una especie de bitácora personal con reglas propias y no impuestas. 2. La continuidá de las muladas la establezco YO y sólo lo hago cuando siento que tengo algo que contar y no cuando se me pasa cualquier estupidez por la cabeza o le he güeviado información a otro. 3. Aunque mi vida social no es la gran mierda, al menos tengo una y el tiempo que le dedico al Muladar es el que todo ser social (y en sus cabales) debería dedicarle a cualquier mierda de éstas: el mínimo. Con esto creo que nos iremos entendiendo de ahora en adelante, al menos que sigás necio con… que sí, que lo que pasa es que no, porque según yo hay que, porque leí que también, y si no deberíamos preguntarle a, porque si no para qué… Pero, ¿verdá que vos no sos así? Bueno, gracias. Ahí que muera entonces.

Discúlpenme muchá, pero es que a veces es mejor aclarar las babosadas, llevar la fiesta en paz y que no haigan malentendidos. ¿Verdá que sí vos Peloeverga? Aquél sólo me mira como diciendo: a vos que te crea la vieja, Rex, y, acto seguido, se saca un señor moco y me lo tira con la ya conocidísima catapulta del dedo medio.

¡‘mé mierda, pues!


Foto cortesía de Guguel imágenes.

5 jul. 2007

¡HABLÁ COMO LA GENTE, CEROTE!


Fuimos a buscar a Juancho. Salió su vieja a la ventana, en camisón, a decirnos: todavía está durmiendo, es que ayer vino algo indispuesto. Le contestamos ah, bueno, gracias y nos dimos la vuelta y caminamos. Algo indispuesto la gran diosa puta, le digo a Teco, ¡hiperaverga vino el cerote! Aunque nos cagamos de la risa, reconocimos que la doñita se la había echado buena; sabemos de qué pata cojea su retoño y que lo único que le ha faltado al hijueputa es llegar cagado y sin rieles. Por la edad de la doñita, el eufemismo que usó para camuflajear la moronga que llevaba su hijo, digamos, es "relativamente aceptable" y se lo vamos a dejar pasar. Fue una onda maternal, más que todo. Pero de ahí, a que venga un cerote que sólo porque en la mesa en la que estamos aplastados, chupando, haya una chava que acabamos de conocer y otro cerote que se la lleva de muy formal (está sacando un doctorado en no sé que mierdas), diga: ah, sí, desgraciadamente la Ana ya no está con nosotros… o: un problema esto de la sobrepoblación en los centros penitenciarios, ¿no?... o: claro, porque en las manifestaciones los antimotines hacen uso excesivo de su fuerza… eso sí que no, muchá. ¿Por qué pisados no puede decir que a la Ana le quebraron el culo, que el bote está hasta la mierda de reos y que los policías son unos animales los hijos de puta? Ah, no. Es que qué van a pensar de mí, que no tengo educación, que hablo puro camionetero. ¡Tú madre, vos! ¿Qué? ¿Porque digás “miembro viril” en vez de “verga” sos más culto?

En Mulamala, a parte de lambiscones, somos expertos en “quedar bien” y en “aparentar”. Lo más pior es que, para tratar de dar una buena imagen, usando frases que jamás usamos con nuestros cuates, acudimos a lo que leemos en los periódicos u oímos en las noticias. ¡Faltaba más! De repente las putas resultan ser mujeres públicas; la porno, material para adultos; los viejitos, adultos mayores; las personas de color, negros… etcétera. Los titulares están repletos de “presuntos” violadores, “supuestos” asesinos”, cuando es obvio que un hijo de puta con cuete y una M18 tatuada en la frente no tiene ni verga de “presunto”. ¡¿Por qué no decir las mierdas como son?! El otro día, me hice pasar por extranjero en un chat público y le pregunté a una mulamalteca que qué significaba pusa y, escandalizada, me respondió que para qué quería saber eso, que “era una mala palabra”. ¡Huy no, Dios Santo, qué pecado! ¡Traigan el agua bendita para echarle en la boca a este hombre! 1. Falsa moral. 2. Preceptos religiosos desvirtuados. 3. Santurronería. Tres ases. Pero me faltan dos… ¿a ver? “Rex: tu blog está chilero, quitándole lo vulgar”. “Creo que no es necesario tanta vulgaridá para decir las cosas”. “Mi novia me dijo que si tus textos no fueran tan vulgares, los leería”. 4. Prejuicios sociales. 5. Hipocresía. ¡Full de ases, papá! Es que, a ver, no se trata de ser vulgar porque sí. Se trata de ser naturales, de decir las mierdas como son, sin pelos en la lengua. Y el Muladar es así porque es un reflejo de la sociedá, muchá, no chinguen. ¡Porque en Mulamala siempre andamos con rodeos, adornando lo que decimos, haciendo un pésimo uso de “lo políticamente correcto” y con sutilezas baratas… estamos como estamos! ¡Eso, sin contar el miedo hueco a aprovechar nuestra riqueza lingüística! Cosa que a mí me parece rídicula y triste...

Pero bueno, tampoco es que tengamos que usar pipe, cuchara, popó, chiches, chimar, quemar el pan porque no haya otras opciones. Podemos decir pene, vagina, excremento, pechos, sexo, infidelidad, ¿no? Bien, el extremo no son las palabras que usemos, o talvez sí, pero es más la puta pose, muchá. O sea, cruzar la pierna, poner cara de serio y decir: genitales, heces fecales, senos, relaciones sexuales y relaciones extra-maritales. ¡Y encima, en un contexto que no tiene ni mierda qué ver, pues! Porque, ¿quién putas habla así en una cantina? Si estás dando una conferencia o una plática pre-bautismal, órale, allá vos. Pero por favor, a donde la Meches Golón (respetado y mítico comedor de mi pueblo natal) no me vengás con mierdas, ¿estamos? ¡Ahora sólo falta que me digás que vivís en la Zona 3, cerca del “centro de disposición final de residuos sólidos”, por no decir “basurero”! Además, ¿acaso a un gordo le gusta que le digan “entrado en carnes”? ¿No estamos “recalcando diferencias” cuando a un minusválido le decimos “persona con capacidades especiales”, acompañado del típico gesto como de lástima, porque “pobrecito”? Y para acabar de cagarla, los mulas que usan palabras “elevadas” o muy específicas y no saben cómo pronunciarlas ni qué significan. Como: desguinse por esguince (con decir “me doblé el tobillo” basta); mijitorio por mingitorio (con “baño” es más que suficiente); monótomo por monótono (con “repetitivo” a lo mejor se entiende) y así, sustantivamente, diría yo de mula, para cerrar con broche de oro. En fin, son tantas mierdas muchá, que si seguimos, no paramos.

Afortunadamente, existe el Muladar, muchá… y AQUÍ, como una vez cantaron Los Caifanes, NO ES ASÍ.


Foto cortesía de Guguel Imágenes.