27 feb. 2008

¡ESTA MIERDA NO ES FERIA, CEROTES!


Igual que hay colectivos de maistrosdiobra, brochas, cacos, comadronas, cargabultos, santeras, peinadoras, padrotes y lustradores… así también existe uno de los más cultos colectivos de la fauna mulamalteca: el de los bloggers (jajajaja, pa’ qué mi chile, dice Güicho). Es algo reciente, sí, pero en dos vergazos se ha ido extendiendo pior que chinches o plaga de gorgojo de milpa. De la Atmósfera y la Galaxia, la mara se pasó a la Blogósfera y a la Blogalaxia, todo con tal de estar in y no quedarse atrasados. La primera gran cagada fue regar la bola de que tener un blog salía gratis y era fácil de usar. Ni bien se fueron enterando unos pocos cuando de repente se dejó venir el resto del ganado pues, como si fueran machos. Y en un pispás resultó que cualquier talega tenía un blog y así, sucesivamente, hasta que ahora todo el mundo tiene una mierda de éstas, o dos, o tres, etc., como el morral del Mula Mayor, para nuir tan lejos. Si no pagás ni un len y encima te das el lujo de contarle a la mara que cada vez que hartás frilojes parados te ponés gaseoso-explosivo, o que ese poema que empieza con “en el cielo vi un rosa y en tus ojos un clavel” se lo dedicás a la Tencha, ¿por qué no, va vos Rex? El Güicho cree que uno es mula, pero le digo que sí, a güevos, sólo porque su mamá chambea en Telgua y el internet nos sale casi de grolis, a parte de que está bien rica la vieja zorra, para qué les voy a andar con pajas.

Como en Mulamala eso de la libertá de expresión cuesta un cacho, está bueno que la mara use los blogs para expresarse pues, porque vale verga que nos la pase de lo Cuba. Por eso, hay blogs hasta para tirar; no por lo que pasa en Isla de Fidel (¿Funes?), ¡¡sino porque esta mierda ya se volvió feria!! Vale verga la edá y la ocupación: todos tienen o quieren tener uno. Según yo, hay tres grandes grupos: los pioneros (friquis paioners), los que se inventaron alguna buena casaca y empezaron a echar punta así, mezclando un poco de todo, pero manejando con propiedá el nuevo juguetito y hasta sacándole pisto, imagínense; los yiks (nerdus morbus), con su bombardeo de mierdas que sólo ellos entienden, compitiendo cada hora por ir a la vanguardia de lo que YA dijeron otros y contándonos sus experiencias religiosas con las aplicaciones informáticas (ayer por la noche me instalé el Pipuzz 69 y la verdá es que no se compara al Za-k KK, me dieron ganas de llorar porque pensé que la onda era más tuanis); y los art atac (raiters guanabis), que se la llevan de escritores, poetas y artistas y que pretenden compartir con los vagos cibernautas sus mamadas, fumadas, chafiadas y pretensiones dizque literarias y artísticas, como si todo lo que brillara fuera oro. Hasta ahí, la onda pasa. Quien quita y entre tanta mierda, haiga algo bueno.

El cague de risa está en estas muestras (¿de heces?): Blog pedodiangelni guelen ni yeden, contenido y diseño intrascendentes, te entrenés más contemplando un mausoleo o una paré convertida en miadero-cagadero. En el 90% de los casos ni el mismo dueño sabe pa’ qué pisados abrió esa su mierda. Hay unos que no se le atina de qué va la onda y otros, jalando por lo más fácil, son una especie de diarios personales, del tipo: “Hoy les voy a contar lo que le pasó a mi prima cuando fue a pagar la luz al Centro”. Blog guacaebolo → un solo revoltijo de mierdas, desde vídeos de yutub, copi-peist de idioteces que sólo le interesan al dueño, opiniones sin fundamento, malas recomendaciones musicales, chistecitos tontos, pésimas críticas de cine, dibujitos cursis, listas huecas de cualquier mierda, cuestionarios, citas, poemas inspirados en Corin Tellado y un chingo de mierditas en la barra derecha que parece que el blog es un nuevo producto de Esquipulas. Y para acabar de cagarla a lo lindo: el blogger-doy-lástima-y-qué, roedor cerote que anda de blog en blog dejando cerotíos del tipo: “Qué onda, te felicito por tu blog, pasate por el mío, te va a gustar”, que sin que se lo hayás pedido te linkea en su cuchitril y de ahí, al ver que vos no muy muy con sus mierdas, te deslinkea el cerote, todo sentido. ¿Qué culpa tengo yo de que su blog sea tan malo que hasta los de blogger.com se hayan tenido que reunir para ver si lo quitaban o no?, le digo al Güicho. ¿A lo macho?, me dice aquél. Le digo que sí con la ñola y me manda a comer tres quintales de mierda. Al Güicho le interesan otras ondas, como coleccionar tazos y juzgar a su hermana cuando se cambia. ¡Todo un caso el cerote!

Yo también debería dedicarme a otras babosadas. Estaba pensando en… ¿dedicarme a la pesca de mojarras?, ¿abrir otro blog?

¡Saludos desde mi corazón a todos los bloggers de corazón! ¡Éxitos y a seguir creciendo! ¡Juntos todo es posible! (Jejeje, ejem… ejem)


Foto escogida entre el montón que aparecen en Guguel Imágenes.

14 feb. 2008

¡'CHÁS CULO, VAA!


Para afrontar el día a día en Mulamala, esa realidá culera que tenemos que hartarnos envuelta en güevo y bueno, para callarle el hocico a los habladores (hombres) y a la sociedá de turno, los mulamaltecos (hombres) procuramos mantener una imagen intacta de nuestra masculinidá (por no decir “machismo declarado”, Dios se los pague papas) cosechando el mayor número posible de conquistas sexuales (agarres, manoseaditas, chimes, traidas, novias, esposas, amantes, amigas con derecho, pupis caras, pupis gratis…). Ante todo, hay que ser hombres; si no, pa’ que vergas. Según un cuate que se la lleva de Froid, se trata de “una forma inconsciente de imitar a los hindúes y a algunas culturas centro-orientales”; o sea, los hijos de puta chiman con 30 reinitas así de pelaos, sin tanto pedo; y aquí, bueno, pretendemos hacer lo mismo, sólo que a escondidas y metiéndonos en camisa de once varas.

Cuando ando aplanando calles, me imagino la siguiente escena: todos los pisados que van como ganado de un lado a otro, pasando a la par mía o enfrente, llevan nubecitas de colores en la ñola, como en los chistes, con los siguientes pensamientos: chimar con aquea; echar un polvo con ésa, encaramarse al ayotal, echarle mano a la secre; agarrarse a la Telma, cogerse a la hermana del Chino; trincarse a la Doris, arriconar a la que atiende en el Burger; echar un palito; uy, una mamadita, mi reina; volar güevo; darle duro a la de la librería; removerle los ceriales a la Silvia; remojar la hilacha; darle pa’ sus dulces a la Lupe; tronarle los huesitos a la Canche; dediar a la Ana; bajarse al pozo; chiquitiar a la Juana… y ahí es cuando caigo en la cuenta de que valen verga las chelas y el fut. Las compus no, porque los yiks son muy estrictos los pisados. ¡¿Somos unos grandes marranos, va vos Rex?!, me dice Fito. ¡TALVEZ NOOOO! ¡JA-JA-JA!, le grito sólo para seguirle la corriente. Y es que los dos estamos como apastes, pero claro, no estamos hablando de eso, ni de la caspa, las canas, los piojos, las liendres, las cicatrices, las rastas y los chinchones, sino de lo que rialmente llevamos en la mula. Para las puritanas, la onda es perversa; para las feministas, denigrante; para las putas, ¡lotería! Si hubiera una dirección onde quejarse, yo mismo la rolaría, pero como no hay, no queda más que hacerle ganas. Esto lo digo para ser solidario con mis pocas lectoras, aunque tampoco deberían poner cara como de osh-los-hombres-sólo-piensan-en-eso porque cuando están en plena faena, ahí sí no, ahí sí todo es un paraíso, como si estuvieran metidas en una rola de Rudy la Scala y una catarata de Shangri-Lá con pétalos de rosa se les viniera encima.

Pero el vergueo no es que el mulamalteco se la lleve o sea un puto, un mujeriego o un chimonazo. No, el vergueo está en que es ¡exigente el muy talega! O sea, da igual si es un chibolón mierda (como Richi), un panzón deforme (como Fito y yo) o un espinudo aplastado con tres pelos en la jeta (como Fredy), porque el nene no se conforma con cualquier culo (uso “culo” para referirme a las mamis como ellas algunas vez habrán usado “garrote” para referirse a nosotros, ojo Lu!), no, él quiere un buen culo, si no, ¿qué va a decir la mara, pues? (De preferencia: alta y canchita). Andar de la mano de un culazo en Mulamala significa “yo soy la mera verga, el doble de Cluni, de Pit o de Carlos Peña”, mensaje subliminal que al resto de cerotes nos provoca odio, envidia, babas, erecciones, desconcentración, desaires con nuestra chava (como si ella tuviera la culpa) y, en casos extremos (como el de mi gran cuaz, el Serbelio), una quiotra manuelita en los baños de un Mac o donde se le meta el mero devil. ¡Aquél si no le atina muchá!

Una vez, un cuate que le decíamos Vanila Ais y que se le llevaba del típico mierda que a todo lo tiene que sacar chiste y que lo único que lograba era que la mayoría de pisados le sacáramos la madre y olímpicamente le echáramos vics, por poco va a parar al hospital por la verguiada que le iba a pagar el Turo. Turo acababa de venir de los Yunaited y una tarde nos fue a buscar a donde la Toya. Llegó en una Suburban alquilada (sólo iba a estar 15 días), se parquió, se bajó y le fue a abrir la puerta a una madre que venía con él. Los que lo conocíamos ya sabíamos que era su hermana, que se fue de Mulamala pura chimoltrufia y regresó qué Dios me guarde. Para meterle la verga al Vanila, que era nuevo en el grupo, todos empezamos a gemir por la pisada y a sobarnos los güevos como si estuviéramos calientes. Al mierda se le empezaron a salir los ojos. ¿Quiénes son esos cerotes, vos?, me preguntó. El Turo y una su casera, le dije, es un maldito pa’ los culos, seguro que ya algo entonados, nos da un colazo, ¡como le sobran! Ni bien había entrado el Turo, cuando ya tenía enfrente al chucho mierda del Vanila. ¡Bienvenido vos!, le dijo. Oh, si, gracias, dijo el Turo, algo extrañado, con su acento chicano. Detrás de él entró la Alma, contoniándose y buscando no sé qué putas en su bolso. En eso, el Vanila le pasa encima el brazo al Turo, para abrazarlo, y le gritó: ¡’CHÁS CULO VA, PAPÁ! Acabando de decirlo y Turo ya lo tenía arriconado en un sillón al mierda… ¡ALMA ES MI HERMANA, 'JOPUTA! Entre tres tuvieron que calmar a Turo. Mientras, yo le endulzaba el oído a la Alma en la cocina, jurándole que ya había madurado y que qué rica estás y qué por Dios que si Rigo y que ay, ay, ay, ¿todo eso es tuyo, Alma?, y que mirá, pues, no siás así, tan cuzca, y que… uhh... y, ¿qué llevás debajo de… si yo siempre te he querido, Almita, a lo macho, honbre… nel, el Turo agarra onda… uy, uy, uy… date la vuelta, a ver...

Ejem, ejem... ¿de qué pisados estaba hablando, muchá? ¿De que se fue a caldo Paco Stanley?


Foto hallada en Guguel Imágenes al poner en el buscador: modelo hot.