15 sep. 2008

ME VEO RIDÍCULO, ¿SÍ O NO?, COMO DECÍA PACO



¡Salve Guatemala en tu día de la Independencia de España y tu
posterior dependiencia de Estados Unidos! ¡Dichoso vos, en cambio, Reyno de
Mulamala, que seguís siendo libre, soberano y autóctono!


Lo noté en mis primeros años universitarios. Las chavitas cool (1) andaban con sus botellitas de agua pura de arriba para abajo. De las botellitas pasaron a las botellas de litro y de ahí a los tambitos dia dos litros o más. Llevaban más agua a la U que cuadernos, como si fueran bomberas las pisadas. Tomar agua así era símbolo de estar in y de llevárselas de saludables. ¿Quién putas dijo que a la U se iba a tomar agüita en los arriates y no a chupar y hacer desvergues? ¿Quién ah? La cosa es que, según mis datos, ése fue uno de los primeros síntomas de lo que ahora llamamos New Age o lo que putas sea. Es la época de lo verde, de lo light, de cuando se arrejuntan los astros, de la paz, del Save the planet, del crecimiento interior. A mí lo que me gustaría que me creciera un poquito es la verga, me interrumpe Chico Chicote. Tené paciencia, le digo, Horus, Gandalf o Shiva fijo que también hacen milagritos, viejo. Sigamos. De repente empezó a aparecer la mara herbívora, vaa. Aqueos sí, miren muchá, lujo. ¿Quiénes vos? Los zacateros, hombre. La mara que sólo afrecho o concentrado, pues. Los que sólo cogollos de naranja, puntas de güisquil y picao de rábano, hombre. Ahhhh, los vegetarianos. Sí, esos. Antes había pocos, podríamos haberlos subido a una lanchita, bien amarraditos, y enviarlos a Sri Lanka, pero ahora ya no, ya se han reproducido los muy cerotes. Su ideal: convertirse en vacas sagradas o en chuchos indigestos. Abundan los fanáticos de los tés, las infusiones, la leche de soja, los inciensos, la homeopatía y las ensaladitas de puerro, perejil y rodajitas de nabo tierno con limón de huerta. ¿A quién le gustan las tofu-hamburguesas? Para Rex todas estas mierdas se traducen en una sóla palabra: POSES, putas POSES.

Al mismo tiempo, empezó a circular el rollito ecológico y de ahí en adelante se les ocurrió ponerle el prefijo eco- a toda mierda. Ecoturismo. Ecobolsa. Ecofiestas. ¡Ahora hay hasta ecosexo!, para la mara que chima al aire libre, entre el monte o en algún barranquito tupido de cipreses y frecuentado por zopilotes y sicarios. ¡Pélenme tres cuartos de moronga! No contentos, de la onda Gym, o ya sea Fitness, salieron los adoradores del mundo Sugar free (¿Ray Leonard está preso?), Fat free (¿liberen al Gordo?) y Alcohol free (¿barra libre?). Orgasmos y mojadas de calzón de Diet Coke, Coca-Cola Zero y Pepsi Light al mezclarse con bebidas isotópicas, lechita descremada y sacarina. Nada que tu revolcao, tus pishtones y tu vasito de Toki. Eso es para pueblerinos y para los que se hartan como salvajes y no saben ni verga de este mundo de fibra, aromaterapia y Omega-3. Por su parte, los hippies y la mara rollo optó por fumar mota en puta, inventarse dioses para llevarlos de collares, nadar en pelota en San Juan La Laguna, vestirse de inditos, tocar guitarra en los parques, no bañarse, entrarle a la cusha, dejarse rasta y chimar con fines espirituales. ¡Pa’ qué vergas!, son un cague de la risa, me dice Chico Chicote. La realidá no sólo es cierta sino triste, dándole vuelta al título de aquea rolona de Metallica. Por todos lados te encontrás a un pisado que te dice: nel, vos, yo sólo como saltamontes, viejo. O: no, gracias, mano, mi religión no me permite hartarme longanizas. O: Rex, no tenés un yogur natural por ahí en lugar de chela. Vergüenza les debería de dar. Pero como es mara que anda con antifaz, pues, o sea, medio ciega por tanta mierda que la sociedá les mete por el culo, tampoco se les puede decir nada porque saltan tus amores, te empiezan a contar una retahíla de mierdas naturistas y esotéricas que han leído por ahí o, como se la llevan de pacíficos, te dejan hablando sólo y huyen indignados a meterse en los fustanes de sus nanas o a rezarle a Buda por nuestra mediocridá y nuestra ignorancia. Huyen pensando en una frase al estilo de “Perdónales porque no saben lo que hacen” como si quien la dijo una vez fuera un imbécil como ellos. ¡Pfff, por favor, háganme la caridá de no ser tan payasos, cerotes!

El colmo viene siendo esa maña pisada de volverlo todo moda o relacionarlo todo con ciertas actitudes que no tienen ni verga que ver. Por ejemplo: lo que les acabo de contar va de la mano con el rollo bohemio, pseudo-intelectual y neo-socialista mulamalteco. Lo ridículo es que de los mil pisados que se la llevan de mierdas, sólo unos cuántos pelados son los que verdaderamente viven la onda y son coherentes, los demás, ya no hallan ni qué hacer para llamar la atención ni cómo esconder su hipocresía. Que Green peace. Que Amnistía. Que PETA. Que WWF. (Chico Chicote cree que hablo de la lucha libre gringa, el muy imbécil). Resulta que ahora todo el hijueputal tiene “causas” para defender en la vida y redimirse. Si no estás en la onda ONGs no valés ni mierda y sos un desconsiderado. ¡Sí, cómo no, pasen adelante, cómanse mi trama, pónganse mis rieles nuevos, chúpense mi chela y llévense los discos que quieran! ¡Habráse visto! Lo que tienen que hacer ese puño de ridículos culeros es ver si pueden ser ellos mismos (casi como pedirle a Colom que no hable así, pues, como janano) y dejarse de mierdas. Mi recomendación es: 1. Hartar sólo producto nacional los tres tiempos (chuchitos, pepián de tres carnes [coche, marrano y puerco], tamalitos de cambray, jocón, pacayas en vueltas en güevo, hichintal, atol de plátano [ceballos], mole, hilachitas, shucos, sopita de frijol con apasote y pedacitos de francés, piloyes, pishtoncitos con chirmol, huevos duros, caldo de pata con chiltepitos tiernos, güisquíl cocido, incaparina, chorizos [metiche], picoegallo, peruleritos con sal, etcétera, etcétera, etcétera y entender que de nada sirve tanta mamada orgánica, “moderna” y extranjera. 2. Cada vez que salgan a la calle llevando su garrafón de agua, sus modelitos ligeros, su Vanidades o su novenario de Osho, y un chipuste de humus insípido metido en uno de esos chunches herméticos, procuren pasar en frente de un gran escaparate y mírense, sí, aprecien lo que son y háganse la siguiente pregunta: Me veo ridículo, ¿sí o no?

3. Ahórrense la respuesta e imaginen que de mi trompa sale un SÍ del tamaño de un elefante macrocefálico y obeso, seguido de un CEROTE (la palabra, no el objeto) y un eruto bulímico, gonorréico y/o cirrótico.

Que la paz sea con todos ustedes. ¡Así sea!

Con cariño fraterno, Rex Mamey Decimonónico.


(1) Me van a dispensar muchá, pero para que la onda salga así bien veri nais voy a escribir en inglés original, sólo por esta vez, a ver qué putas. ¡Este post se lo merece!


La imagen la encontré http://www.roicopy.com/