13 feb. 2009

PARA TODOS LOS TERRONCITOS DE AZÚCAR


No sabemos ni quién pisados fue Valentín, santificado sepa putas cuándo ni por qué, pero da pela el riel, es su día y hay que celebrarlo. Es el día de los enamorados, del cariño, de la amistá. Ahora es cuando para demostrarle a nuestra gorda, a nuestro cuchi-cuchi, a nuestro culito, a aquea, a nuestro papi, a la pisada que le estamos cayendo desde hace meses y no hay manera, a nuestro príncipe azul, a nuestro pior es na…lgas tiene un flaco, que nos importa y que no podemos vivir sin ella/él. Hoy es cuando, muchá. Ahora es el momento de sacar a la luz nuestros sentimientos más puros y sinceros. ¿Acaso tienen la naríz tapada o qué putas para no sentir ese aroma de romanticismo y CURSILERÍA BARATA que flota en el ambiente como si fuera un pedo del mierdita ese de Cupido, Amorcillo, Angelito Siux con Arco y Flecha o como putas se llame? ¿NO LO SIENTEN? Pues está en los centros comerciales, en las librerías, en Internet y en culo del mundo. Es la época de disfrazarnos de Susanita (la cuata de Mafalda) y llorar un poco con alguna escena de Corin Tellado o un poema de amor chafiado (mezcla Neruda-Benedetti) que nos declamó el Jairo con el corazón en una mano (y la verga en la otra). Es la época en la que los más cultos y refinados alquilan Casablanca y cenan sushi y vino tinto y la prole se va a hartar a Campero, a echarse unas chelas (donde haigan cubetazos o japi auer) y a acabar enmotelados o en carro prestado allá en lo oscurito.

¡Es la época en la que no hay excusas para que no cene Pancho! Bueno, depende. Si aquea quiere esperar hasta que estén casados y se vayan de luna de miel a Esquipulas, los bendiga el Arzobispo Metropolitano, compren una casa de dos pisos, otro carrito, un perro y una olla de presión + un dvd para los suegros. Si está separada de un narco, tiene tres güiros (con hambre), dice que no chupa, que se le olvidaron las llaves, que vive con la nana, se la lleva de recatada (huy, no, qué vas a pensar de mí), es alérgica al látex y encima le vino la ruler. ¡¿Valió verga Pancho, no?! Bueno, tampoco es el objetivo. El amor y el respeto ante todo. Los hombres podemos ser comprensibles, ir a dejarlas a la puerta de su casa, beso de cachetío de despedida, saludos para la familia y de ahí, directos pa’ la casa… pero de la Antonieta Soledad Fernanda (así le gusta que le digan, se la lleva de actriz de telenovelas venezolanas, tu amor), que se conforma con una cadenita de oro (de onde la Presidenta) y un póster del Sol de México o del Potrillo (pecho bronceado y mojadito, al aire, en una playita, de preferencia). Eso sí, si llegás oliendo a mujer, que es lo más seguro, pensátelo dos veces, aquea sí es celosa, cosa rara en Mulamala.

Retomando el tema…

Es el momento para romper la alcancía y ver qué putas le regalamos a nuestro bomboncito. No hay que ser agarrados. El 14 de febrero es un día especial, muchá. Gracias a Dios y, aunque nos quedemos sin billete hasta fin de mes, hay tarjetas postales con amenos diseños y mensajes que harían soñar y estremecerse de ternura a cualquiera, hay peluches y muñecos de felpa para no perder la tradición de convertir el cuarto de la Luisa en un pequeño y colorido ZOOLÓGICO (dueña incluida), hay globos de todas formas y tamaños con fantásticos colores y frases que harían que una sonrisa durara un día entero, hay ramos de rosas rojas y arreglos florales de todo tipo capaces de inundar de pasión la mirada de nuestra media naranja y de transportarla a un viaje por extensas y verdes praderas acompañada de traviesos conejos y bellas mariposas, hay chocolates de múltiples sabores en sorprendentes diseños para deleitar el paladar y el delicado y devorador apetito de nuestra GORDIS, en fin, hay un lágrima, un te quiero, un beso, una foto, un disco, una canción, una caricia, un clavel, un perfume, un pintalabios, un recuerdo. ¡Ayayay Maruca, vives en mí, te quiero! ¡Mi alma no puede más! ¡Sufrooooo! Se me pone la piel de gallina sólo de imaginarme, muchá. Esto no es como la Navidá, que sólo consumo es. No, muchá, esto es especial, es inolvidable. ¿Qué haríamos sin San Valentín? Yo me desmayaría, fijo. Seguro que me da algo… un patatús, un derrame, un ataque de nervios. Me acabo de encontrar una estampa de aquel albúm de “Amor es…” ¡Ya chilloooooooo!

Por eso, porque ya me emocioné, tengo que confesarles algo: lo ÚNICO que no me gusta de esta celebración es la superficialidá. ¡Ya no más peluches! Regalemos algo rial, que valga la pena. Hay tanto chucho callejero para regalar, muchá. Los ositos, leoncitos, delfinitos, monitos, etcétera, no sé de dónde los podríamos sacar, pero los chuchos, gatos, patos, vacas y coches abundan y nos sacan del apuro. Las tarjetas las haríamos nosotros mismos, pero ni mierda de usar esa mamada del Banner, no, para eso hay cajas de cartón (las de cornfleics, por ejemplo) y encajes de calzones viejos de nuestras antecesoras y/o vecinas. En un lugar de chocolates o dulcitos, compramos el cacao puro (en Nebaj venden) y la panela pura, en bodoque, para que la suegra se entretenga un poco en la cocina, la vieja zorra. En lugar de rosas rojas mejor frijoles, maíces o semillas de flor de izote para que las metan en un frasquito, con algodón y cachito de agua en el fondo, y las vean germinar y crecer junto a una foto de nosotros tamaño cédula. En lugar de globos, condones inflados, y si hace falta el mensaje, pues los usamos y ahí va el mensaje incluido. ¡MIERDAS RIALES, PUES! ¿YA? Bueno, Rex sólo les da algunas ideas, pero confía que puedan tener la suficiente creatividad e imaginación para hacer algo mejor, pues. Ah, se me olvidaba, en lugar de las típicas rolas románticas propongo una buena sacudida de esqueleto al ritmo de Marimba Internacionales Conejos, que está arribando a sus 125 añazos de vida. ¡Éxitos pues y Felíz día del Cariño en Sábado, jejeje!


Pd. La imagen me la encontré una vez en algún perfil de Hi5, pero no me acuerdo en cuál. Como es época de amistá, ¿hay que compartir, no?