27 ago. 2009

¡CON AQUÉL NADIE SE METE VOS! (EFECTO MONTONERO)


Pongámole que Marcelino, en plena flor de su juventú, un día decide “cortar” amablemente su relación amorosa con Rosita, debido a la aparición en escena de Sindy, y considera que lo más sensato es no caer en la infidelidá y, elegir, según él, a la que más le conviene; Sindy, en este caso. Rosita no lo entiende y huye destrozada de la escena de la desgracia (la incómoda mesa de un Burger King) y, como pasa en las telenovelas para cuarentonas mal chimadas, busca consuelo en sus allegados. El bando femenino arremete contra Marcelino con lambisconas frases como: vos te merecés a alguien mejor; no te pongás así por un pisao, no vale la pena; de todos modos ese era un muerto de hambre. El bando masculino, en cambio, y para reivindicar la esencia que nos hace ser mulamaltecos, nos dedicamos a hacer alarde de las mil formas que hay de ir a atalayar al “hijo de puta” (así le decimos de cariño) de Marcelino y enseñarle al “hijo de puta” (esto se vuelve cantaleta) que nadie se mete con la magnánima, angelical y virginal (ajá) Rosita, que más le vale al “hijo de puta” (no les digo pues) desaparecer del mapa si no quiere que le quiebren el culo. A Marcelino, de profesión: repartidor de esquelas, sentir que le pueden hacer algo, no le será desconocido. Por su chance sabe que la muerte es el pan francés de cada día. Hasta aquí nada, digamos, fuera de lo que son y vienen siendo las típicas reacciones del ser humano, especialmente en Mulamala: hacerle güevos a un ser querido y pegarle un agüevón o una buena verguiada al que se haya metido con él. Pero a ver… ejem… por… ejem… ¿haber cortado con la pisada? Aquí la onda ya empieza a yeder como a pedal de charamila con indigestión de desperdicios encontrados en bolsas de basura y goma ácida de nueve días (no lo he güelido, pero me imagino).

Bueno y si eso ya de por sí güele mal, más mal güele la indiada pisada de que por una mierda así de insignificante (para Rex es así) y hasta cotidiana, tenga que ir no uno sino tres o cuatro pisados a darle verga a un pobre maje. Por mierdas así de ridículas es que cada vez hay menos nichos libres en el cementerio. ¡A lo macho! La mara mata por cien varitas y no anda preguntando qué hizo el futuro finado. Los motivos sobran. Pero Rex no quiere hablar de eso. Rex quiere hablar de lo que es y viene siendo el EFECTO MONTONERO, pintoresca práctica mulamalteca en la que confluyen varios de los perfiles más exquisitos de nuestra idiosincrasia: el carretero, el machito, el verguiador, el bochinchero, el salsita, el brinconcito, entre otros. Y es que cuando la onda se trata de dar verga en desigualdá de condiciones, sobra la mara. Yo no digo que si la causa lo amerita (no me opondría a que dos o tres pisados le dieran verga a un violador de güiritas, por ejemplo, y máxime cuando la víctima es alguien de tu familia, la nena que te dice “papi” todas las mañanas, tu hermana pequeña o tu sobrinita) no recurramos a lo que es y viene siendo el linchamiento. Pero ésa es otra onda. Yo me refiero a casos más estúpidos que no necesitan el uso de las provocaciones ni mucho menos de la violencia con desenlaces fatales, como el del amor roto, en vías de sucumbir ante el olvido, de Marcelino y Rosita. Cuando pasa una onda así, o más o menos parecida, parece que se nos encienden las antenas del salvajismo a todos juntos, al mismo tiempo, y lo único que queremos es encontrar al pisado para desahogarnos con él… o con quien nos topemos en el camino y… nos haga mates. ¿Hablo lo que es o creen que estoy exagerando? Vos no preguntés, Rex, ¿desde cuándo mano?, me dice el primo de Marcelino, ilusionado porque según él, con estas palabras, estoy haciéndole la pala al otro. Shute el cerote. Como si le estuviera preguntando a él.

Para explicar el EFECTO MONTONERO, volví a mis época de alumno de escuela rural mixta y urbana para varones, sintiendo que hoy me tocaba exponer, y me eché un mi cartelito pisado en un pedazo de cartulina amaría que le quité al primo del Marcelino. Pongan atención pues pisados, de ahí no quiero que me estén preguntando.

A → MARCELINO (ILUSO, ROMÁNTICO, DESNUTRIDO. SU ERROR: DECIRLE: YO DIGO QUE MEJOR AHÍ LO DEJAMOS) (A ROSITA, CLARO)

VERSUS

B → HERMANO DE ROSITA (26 AÑOS, VENDEDOR DE PRODUCTOS AVÓN Y FISICOCULTURISTA FRUSTRADO)

C → PRIMO DE ROSITA (25 AÑOS, HÁBITAT: HUESERAS Y ENDERAZOS Y PINTURA. JANDICAP: LO CONFUNDEN CON EL ESMAILI)

D → AMIGO DE HERMANO DE ROSITA (24 AÑOS, PEINADO: FLAP TOP, ENAMORADO JAMÁS CORRESPONDIDO) (DE ROSITA, CLARO)

E → AMIGO ÍNTIMO DE ROSITA (18 AÑOS, CONFIDENTE, AFEMINADO, CHISMOSO COMPULSIVO. JOBI: LAVARSE LAS MANOS)

F → VECINO (25 AÑOS, EX ADOLFO V. JOL. PROFESIÓN: CARNICERO. DEFECTOS: LE FALTA EL MEÑIQUE DE LA MANO DERECHA Y SUDA MUCHO)

Pues resulta que una tarde cualquiera, ya oscureciendo, días después de “la catástrofe” (iba a poner “hecatombe”, pero ya sé que no tiene amansaburros a la mano) cuando de la pura rabia Rosita pensó: Vas a ver Marcelino, ésta me la pagás, por hacerme esto, los cinco susodichos salieron de cacería. Encontraron a Marcelino repartiendo esquelas, lo subieron al picop y se lo llevaron a un campito de fut, tipo La Pólvora (véase Terminal de Buses, Antigua Mulamala) y me lo agarraron como si fuera piñata al pobre atarantado. La camiseta que llevaba B decía: SAN CLAUD VAN DAM. La de C: SAN ESTALÓN GT. La de D: SAN CHO QUI CHIS PIZZA NORRIS. La de E: nada, porque llevaba blusa; mero huérfano tu amor. La de F: SAN ESTIVEN SIGAL. B (por ser familia), C (por ser cosas de hombres), D (para vengar el amor no correspondido) y F (por shute) se dieron gusto pijeando y patineando a A mientras E (por motivos personales) aprovechó para demostrar sus dotes femeninas con jalones de pelo, pescozones, grititos de puta con cosquillas, risitas histéricas y escupidas de chirmolera. En resumidas cuentas, ¡me lo hicieron tastaseado! ¡4 pisados y medio! ¡A un pobre entelerido con manchas blancas en la ficha y brazitos de chirivisco! Pan nuestro de cada día.

Y ahorita caigo en que no sé ni por qué empecé a hablar de eso… ¡Mula que es uno vaaa!

Ah, sí, ya me acordé. Yo sólo les quería preguntar si habían visto un video de hace ya unas semanas en donde el EFECTO MONTONERO llegó (creo que desde Corea o China, donde es normal y está decretado en la Constitución) a la casa de los Hijos del Pueblo, o sea, al Congreso. ¿Lo vieron? ¡Lujo esa mierda! Empujones de dos o tres majes a un don ya mero veterano con vasito de agua en cara de manos de una cholojera. Yo no los conozco. Ni sé sus nombres ni me importan. Créanme. ¡Lo mejor fue el público del palco RIP, digo, VIP! Embajadores y cuerpos diplomáticos de poray. Voa mover pitas con los del INGUAT para ver si incluyen ese material en las Campañas Pro-Guatemala. ¡Tu-ru-rú! A mí me la pela. Yo no vivo ahí. Y en mi mundo, Mulamala es otro pedo.

¡Besitos guapachosos! ¡Yayay Rex, mirá cómo me ponés!

Fotía cortesía de: http://carlosalvarez.blogia.com/upload/20080222204126-pelea.jpg

13 ago. 2009

TENGO MIS MOTIVOS, DICE EL REX

Una de las desventajas de ser Rex Mamey, háganme caso de lo que les digo, y tener el cargo y las responsabilidades que, como comprenderán (o no), se tienen, es el vergazo de compromisos públicos y actividades (casi todas más igual o peor de aburridas que la vida de muchos de nosotros: Convenciones Pro-Derechos de las Sexo-Servidoras que Sufren Acoso Sexo-Laboral Remunerado, Sobrevalorado o de Dudosa Procedencia; Conciertos a Beneficio de los Tramitadores de Finanzas y/o Ministeriales por Insólitos Parecidos con Ex-Diputados que en Realidad eran Travestis Esquizoides con Antecedentes Penales; Banquetes a Favor del Uso del Cabello Largo y de Accesorios Artesanales No Reglados en la Sierra Lacandona; Inauguraciones de Centros Especializados y de Asistencia para Escauts Jubilados y Policías de Tránsito con Daltonismo Severo y Complicaciones Coronarias; Grandes Quermeses Pro-Ayuda al Emo Desplazado con Síndrome del Falso-Vampiro-Albino y Repulsión a la Obesidad Mórbida; Bailes de Caridad Contra el Cáncer de Uña de Sastre y/o en Meñique a Causa de Exceso de Cerumen Contaminado por Toxinas Presentes en Telas Sintéticas; Galas de Honor a Favor de la Infancia Afectada por las Alergias a la Cal en las Tortillas y a los Libros de Texto de Santillana) que requieren de su magnánima y controversial presencia. Es por eso mismo que Rex ha brillado por su ausencia en la Muladar desde el emotivo y sonado (por que algo tenía que ver con la música) post dedicado a Maicol (QEPD) y reaparece ahora por dos claros motivos: el primero y el segundo. ¡Gracias!