5 jun. 2010

HASTA EN LO DE PATRIOTISMO SOMOS BUENOS, TATA



Son las 11:23 de la noche, me sirvo un té para apaciguar mi conciencia y le platico de vos a mi chifonier… ¡Jaaaa! No, ya en serio. Fijensé muchá que anoche encendí la compu y me senté a revisar los veintitantos mil correos que recibo al día. Para variar, tenía uno del Cuache, ciberadicto declarado y cuate mío desde hace ya un par de años, aunque no nos conozcamos en persona. Rex, mirá este videíto que encontré por ahí, qué cague de risa, el mierda ese del Arjona, y me puso un link de Yutub. Me entró curiosidá y lo vi. Más que cague de risa, estaba ingenioso. Se lo echaron en algún programa chileno o de poray, y más que todo es una burla a Arjona y a sus rolas. En la mayoría de comentarios se notaba que el pobre maje no es precisamente una monedita de oro: casi todos lo mandaban a la quinta mierda. Como el pisado lo que hace en Chile y Argentina es mojarles el calzón a un vergo de pisadas, supongo que es comprensible que lo odien, sobre todo, los pisados, las lesbianas, las frígidas, las feas (las que leen Vanidades y Cosmopolitan para consolarse un poco) y las reprimidas. Y, ¡faltaba más!, los pseudointelectuales. Como a mí la mara de por esas tierras ni fu ni fa, no tengo nada qué decir al respecto. Allá ellos. Lo que me llamó la atención (lo sospechaba, pero andaba haciéndome la bestia) es que de los comentarios uno puede ir a parar a foros y de los foros a los blogs y de los blogs a los grupos de Feisbuc, al Tuiter y demás mierdas y, a esto me refiero, a darse cuenta de que hay un vergo de toda esa mara anti-Arjona que es… ¡mulamalteca! Si uno se interesa un poco en saber quién es cada uno de estos cuates, se dará cuenta de que bueno, qué se le va a hacer, por lo que se ve, la mayoría no son precisamente unas lumbreras; es más, por incluirlos en una categoría decente, podría decirse que son unos Don Nadie. Pero en fin, hay que aceptar eso de la libertá de expresión, que le dicen.

[PARÉNTESIS: Antes de continuar, aclaro: a mí la música de Arjona me es indiferente, ni me quita ni me pone. No la oigo. Si la ponen en la burra y hay que oírla, pues se oye, pero nada más. Es más, no soy devoto de los cantautores/compositores hispanoamericanos ni de los baladistas, trobadores urbanos, rurales o lo que putas sean. Hablando lo que es, como diría aquél que les conté, no me gustan, más de alguno me aburre y, musicalmente, no me aportan nada. Pero ahora bien, que no me gusten o me aburran no quiere decir que me caigan en la verga y que aproveche a la mínima para mandarlos a comer mierda y, si no es mucha molestia, desearles que pasen a mejor vida. ¿No sería más fácil simplemente NO oírlos? ¿Qué gano con tirarles mierda? Pues sí. Yo me voy a lo fácil, muchá: ni los oigo ni me interesa lo que hagan o dejen de hacer. Y punto. CIERRO PARÉNTESIS]

Continúo. Lo único que me une a mí con Arjona es el terruño: Jocotesburgo (Jocotenango, Sacatepéquez, para los que no le atinen al vocabulario del Muladar). Como muchos ya sabrán, aquél también nació ahí. Según me contaron mis señores padres, vivió sus dos o tres primeros años en la esquina de la calle donde vivimos nosotros. Por ahí hay unas fotos de sus tatas con los míos, cuando el cuate (yo menos) había nacido. Y precisamente por esta casualidá y por lo que significa ese nuestro pueblo para mí, es porque escribo esto. Nada más. No vengo a defender a nadie. Y menos, a alguien que no necesita que lo defienda nadie. Tampoco quiero hacerle propaganda, porque tampoco la necesita. En el mentado videíto mencionan a Jocotesburgo, por eso dije: puta, jajaja, pasen adelante, bienvenidos a Jocotesburgo, cague de risa. Fue como si me pellizcaran los güevos. En fin. Independientemente de la nacionalidá de los detractores de Arjona, parece que la mara no ve con buenos ojos las formulitas retóricas de las letras y de las rolas de este cuate. Sus metáforas cansan. Sus símiles (al diccionario, majes) no se sabe si son cursis, rebuscados o trillados. Ni los mismos que lo critican lo saben. Filosofía barata y facilona, dice que dicen. La cosa es que cae mal y punto. Arjona cae mal. Él y su música comercial. Y sus letras. ¡Qué belleza! Resulta que el vulgo se nos pone fino. Se nos pone exquisito y exigente en un abrir y cerrar de ojos. O sea, el vulgo hablando de for-mu-las y de poesía. ¡Como si en Mulamala abundaran los buenos poetas! ¿Qué tal? Delimitando y contextualizando, el vulgo mulamalteco (porque ya lo dije, el resto de Latinoamérica y del mundo no es de mi incumbencia) que consume Reguetón, Chente, Shakira; que lee Harry Potter y Crepúsculo; que mira series mierdas en la tele; que lee a Coehlo, a Dan Brown, a Dale Carnegie; que la única forma de expresarse que tienen es la cursilería y el patetismo (on-line); que ven películas tipo Transformers, Avatar y Iron Man; y un chingo de mierdas más creadas y requetecontra pensadas para ser vendidas gracias a precisamente eso: fórmulas mierdas, se pone sus moños con un pisado que, a nivel musical y nacional, ¡no tiene comparación con nadie! ¿Acaso hay otro… qué digo otro… acaso hay dos o tres pisados más nacidos en Mulamala con la misma trayectoria de este maje? ¿LOS HAY? Si los hay, sáquenme la madre y mándeme el dato porque NO ando al día. En serio, HÁGANLO. Háganme comer mierda. EN SERIO.

Como les vuelvo a repetir, a mí la música de Arjona, por muy paisano que sea, como que gracias pero no gracias. Y me asincero. Pero lo hago con respeto. Porque con la trayectoria que tiene sería ridículo que un pelagatos como yo tuviera el atrevimiento de criticar destructivamente a un mulamalteco que, OBVIAMENTE, no le llego ni a las patas. Para otras ondas me la puedo llevar de ishto relamido, pero para esto no, muchá. ¿Por qué nos cuesta tanto ubicarnos? ¿Por qué actuamos como si fuéramos importantes cuando somos uno más entre el puñajazal de mara? ¿Por qué esa manía pisada de mamarles la verga a los extranjeros y tirarle mierda a los nuestros? ¿Por qué esos grupos de ridículos hijos de puta clamando: Dios, déjanos a Cerati y llévate a Arjona? ¿Cuándo putas aceptó SODA STEREO venir a una país como el nuestro? ¡JAMÁS, pedazos de mierda! Simplemente porque NO era un destino favorable. ¡Y se los dice un maje al que le encula SODA! ¿Por qué esa maña mierda de hablar por hablar? Yo vivo en Mulaña y hay un pijazo de mara aquí que sabe que nuestro país existe gracias a un pisado que se llama Ricardo Arjona. No saben que Mulamala existe por vos, lector. Ni por mí. Ni por mis cuates. ¿Por qué nos cuesta tanto notar las diferencias? Y ese es el pedo, muchá. Lo mierda que somos y el supuesto patriotismo que nos adjudicamos sólo cuando nos conviene. ¡Ni siquiera he chupado lo suficiente como para guaquiar, pero ya guaqueo! ¡Asco culero!

¡Soy mulamalteco y qué pisaos! ¡Soy mulamalteco y qué jodidos! ¡Mulamalteco hasta la verga y qué putas! ¡Cien por ciento mulamalteco y qué chingados! ¡Soy mulamalteco a mucha honra! ¡Soy mulamalteco le duela a quien le duela!

Nuestro patriotismo es tan patético que se reduce a puras frases. Y encima, frases que lo único que dicen es que somos unos resentidos, que damos por hecho que nuestro país es una mierda y hay que reivindicarlo. Si no fuera así, ¿por qué chingados agregamos el “y qué pisaos”, “le duela a quien le duela”, “a mucha honra”? Esa actitud brincona lo dice todo. Si yo creo que algo es la mera verga, no necesito brincar para defenderlo. ¿Me explico? Me gusta Mulamala. Soy mulamalteco. Así de claro. Así, a secas. Esas frases no necesitan un complemento. ¡Es que hasta en eso la cagamos! A parte de eso, que a simple vista es algo sin importancia, está esa onda de querer machetearnos entre nosotros. No sé si sea parte del legado de la Guerra Civil, pero puta muchá, yo creo que ya estamos grandecitos para salir con esas muladas. Arjona puede ser lo que cada uno quiera. Puede ser una cagada, una mierda, un producto… pero aún así es nuestro compadre, es mulamalteco. Si no nos gusta, no hace falta que le tiremos mierda. Basta con que no lo hagamos caso y no compremos sus discos. ¡Y ya! ¿¡Tan difícil es esa mierda!? Es frustrante ver a gente hablando de patriotismo. Esa gente que se desvive para promocionar algo que pasa en Mulamala, solo para que la mara vea y se lo celebre. Esa gente que te tacha de malinchista si no te involucrás en ondas sociales que tengan que ver con Mulamala. Esa gente que va a gritar al Mateo cuando juega la Azul y Blanco. Esa gente que se rasga las vestiduras con el show de la Teletón. Esa gente que te habla del folclor y de las costumbres de Mulamala como si quisiera evangelizarte. Esa gente que cuando mira una foto del INGUAT se hinca y chilla. Esa gente absurda, estúpida e hija de cien mil quinientas putas que se llena la jeta con mamadas sobre ser mulamalteco.

Si le tirás mierda a tu mara, a tus propios paisanos, a mí no me vengás con mierdas, papaíto. Ni vos, mamaíta. Nel, no tengo oídos para esas tus mierdas. Madurá primero. De ahí andás hablando mierdas. Quejándote. De ahí andás chingando a la mara porque no es patriota, porque no apoya a Mulamala, porque sí que la gran puta. ¡Nel pastel! ¡Andá’ver que te güeviás! Mulamala es lo que es porque los mulamalecos queremos que sea así. ¡Ubicate! Son las 11:26 de la noche y me voy buscando otra galaxia. Tu mirada ya no es como la pintó el pintor. Si me dices que sí, no lo pienses cinco veces. Camuflagéame tu amor y dime que estoy vivo.

Cuando vos, sí, vos, reíte, sí, vos, llenés un estadio y la gente llore cuando escuche tu nombre y las pisadas te tiren sus brasieres y calzones, hablamos. No va'cer falta que me busqués, yo mismo vuir para que me des verga por hablar hoy tanta mulada. ¿Te parece el trato?

Foto: Ricardo Arjona, de güirito, en Jocotesburgo o poray.