27 nov. 2010

¡CHISSS PISTO, MIRRREY!


Antier, cinco minutos después de que jalaron unos mis compadres de Dubai que habían venido a echar unos tragos a la casa (y a hablar de bísnes, a güevos), tuve que recurrir al viejo y conocido truco de “ver-qué-es-de-la-vida-de-aqueos” y empecé a llamar a la mara porque, como cosa rara, el maíz se había picado y algo había que hacer para refrescar el gaznate. Pero a las dos de la tarde, ve qué casualidá, todo el hijueputal ocupado. Menos uno, el haraganote del Chilolo que, colgándole al mierda, y asomándose por la ventana tu casero. Para variar, venía con un su queso; una canche, ya algo ruca la pisada, chibolona y pecosa. ¿Y vos qué putas?, ¿espiando?, le dije. Nada que ver, Rex. Estábamos tomando un gaseosa con aquea aquí a la par, donde Marvin. Vimos los camellos ahí parqueados y como tus cuates esos son islamitas, no quisimos tocar, ya ves cómo viene aquea de destapadota. (La chava iba en blusa y pantalón de lona, tenía razón, mejor evitar clavos). Entonces me la presentó, llevándosela de formal el pisao. Preparé unos coctelitos y nos sentamos en las alfombras que Hassam y Abdulá me habían traído de regalo. Lo primero que me dijo la güisa fue que nunca había conocido a nadie como Chilolo. Toda la jeta llena de razón, pensé, Chilolo es único y Dios nos proteja y no aparezca un clon del maje. Aquél es el típico fisiquín que desperdicia dos horas diarias en el gimnasio, usa lentes de contacto grises, se pinta el copete de plateado, (ahí se imaginan el contraste pisao con su piel tostada azabache), baila salsa y su engase sería irse a chambiar de estríper a Mayami. Y bueno, si lo decía por ella y sus antiguos amantes, pior, porque hay estar choco para meterse con tremendo adefesio; en el caso de Chilolo es por el olfato al billete que tiene el cerote y no por lo físico. Cerrás los ojos y ya estuvo esa mierda, es lo que siempre dice. Cuando Mariyein se levantó al baño, le pregunté al maje que qué andaba haciendo con ese tamalito de cambray. Ese tamalito de cambray es la mujer de un senador gringo y caga pisto, me dijo. Por la cara que puse, no le quedó otra que explicarme. No te agüevés, me echó los perros, sí, pero le conté que era huerfano y un montón de pajas, y resulta que ahora ella y el don quieren adoptarme, como no han podido tener hijos, pues ahí voy fijo. Le saqué la madre y le dije que mejor nos sirviera otra ronda. Ya allá, si quiere chimar, chimamos, ¿acaso es mi mera mamá, pues?

La cosa es que entre tragos y tragos, la Mariyein me salió preguntona y, como se había dado cuenta de mis visitas, quiso saber quién o quiénes financiaban al Excelentísimo y Magnánimo Reyno de Mulamala. Viendo las fachas en las que yo andaba (pants de Coche y Banana, playera de Tomi y chancletas de Dior-me-guarde), no me habría creído si le hubiera dicho que yo mismo, así que me asinceré y le dije la verdá: el pueblo, así le dije, el pueblo. Pero no me refería al pueblo pueblo, si no a los cientos y miles de mulas pisados que vienen a empeñar sus chivas al Gran Montepío del Muladar y Asociados Invisibles. Sí, tres veces más grande que El Guarda y atendido por este humilde servidor los días Martes y Jueves los tres tiempos, como que fuera pan o tortillas. ¿Oh, RÍLI?, me dijo. YEAAA, RILI VANILI, le contesté. Y bueno, como se lo conté a la pisada, ahora se los tengo que contar a ustedes. A lo mejor algunos ya lo sospechaban, pero no querían delatarme. Buena mierda. Pásenme una lista y habrá trato preferencial en el Montepío. A ver, empecemos. Como bien sabemos (los que sabemos), en Mulamala muchos vivimos en una burbuja pisada de superficialidá y apareciencias. Sin pisto no somos ni mierda, no estamos en la onda, no figuramos. Y lo pior es que somos lamidos: no queremos cualquier carro, no queremos cualquier ropa, no queremos chupar barato, no queremos celulares puramierda, etc. La mayoría de los culitos se fijan en eso. Y no me vayan a decir que intercambiarían fluídos genitales con un malafacha que para la primera cita las lleva a hartar a un Burger y de remate acaban pagando ustedes. Bueno, si sospechan que el cuate tiene grande el miembro, a lo mejor el panorama cambia. Las ondas hay que decirlas como son. ¡Y miren que lo estoy diciendo con sutileza! En fin, pongo un ejemplo a lo mejor ya gastado, pero la onda es que me entiendan. El pedo es que hay que estar a cierto nivel. Así es la mierda. No importa cómo, pero en los círculos de cuates, especialmente, hay que estar a cierto nivel. Excepto la mara de billete (casi todos “mantenidos” y “mimados”), los cacos y los narcos, el resto de mortales tenemos que ver cómo putas le hacemos para mantener ese nivel y que la mara nos siga viendo con buenos ojos y buena cara. Hablando así a un nivel estándar, el pedo es ése. Uno no quiere ser el pisado que nunca tiene para invitar a unos lirios o a los cigarritos, ¿o sí? Uno nunca quiere ser el pisado que tiene que estar prestando carro para andar carroceando a la señorita (o a la suéter), ¿o sí? Uno nunca quiere ser el aguafiestas que no sale ningún día de la semana a chupar porque a medio mes ya se tronó el salario y no tiene ni para la refa, ¿o sí? Uno no quiere estarle regalando chivas de sus hermanas a la traida, ¿o sí? Uno no quiere salir a chingar con la misma ropa de siempre, ¿o sí? Uno no quiere ser el único que siempre que la mara dice: ¡Sale Puerto! ¡Sale cevichón! ¡Sale churrasco! ¡Sale Pana! se inventa excusas o desaparece calladita la boca, ¿no? Uno no quiere que lo tachen de tacaño, de codo, de agarrado, ¿verdá? Uno no quiere dejar de ser el centro de atención, el Il Cavaliere del grupo, el que siempre alecciona y putea a los demás con aqueo de: ¡¿quién te está pidiendo pisto, cerote!?, me extraña Pollo, puta, chupá cerote, yo invito hooooombre. Uno no quiere pasar al lado de la sombra, al lado en donde están los que ni fu ni fa, los que si no aparecen una noche nadie se da cuenta, los que sólo hacen bulto y sirven para cuando salen vergazos. ¡UNO quiere ser aceptado y admirado SIEMPRE!

Y he ahí el maná caído del Cielo pues: el Rex y su Montepío clandestino. Sí, muchá. Porque aquí (ahorita estoy escribiendo esto aquí entre todo lo que vienen a empeñarme y que tengo que empezar a mover en el Mercado Negro, que no tiene nada que ver con Puerto Barrios ni con África). No puedo decir nombres, pero algunos de ustedes pisados han venido a empeñar chivas para tener con qué salir a hacerse los importantes y andar chilereando de arriba para abajo, ¡no se hagan las bestias! Así funciona el entramado social de la juventú mulamalteca: vivir de empeño en empeño para guardar las apariencias. Tu madre, Rex, sé que estarán diciendo muchos, pero aunque no lo crean es así, muchá, a lo macho, y así es como el Reyno de Mulamala se mantiene vivito y coleando, con un toquecito de opulencia, bueno, hablo de la cúpula principal, tampoco seamos memos y nos entusiasmemos. Pero lo que sí es cierto, muchá, es que la mayoría de pisados que viene a disfrutar de este servicio (¡sos burdel, pues!) es mara que cree que hay que estar siempre a nivel para se diagüevo, los muy majes. Simón, se fijaron en otros y dijeron: ja, puta, si aqueos tienen y pueden, yo también. Mara así abunda y a mí me viene bien el negocito. Sí, porque como les decía, ahora ya sólo quieren chupar fino, ir a las discos más caqueras, cambiar carro a cada rato, comprar chivas de marca, pagar putas de lujo, tener siempre a la mano una buena provisión de “sustancias”, viajar, hartarse rico, etcétera, etcétera. ¡Todos vienen aquí a empeñar mierdas! DAME NIVEL, REX, DAME NIVEL, me ruegan. Al principio son chivas pequeñas: celulares, aifons, laptops, discos, guashos, radios de carro, chumpas de cuero, pelotas firmadas por Freddy García, gepeeses, libros antiguos, cadenas de oro, ondas así. Después ya son bicicletas, hornos microondas, teles, compus, motos, aparatos de sonido, muebles, etc. Y ya cuando están bien pisados: las escrituras de la casa o de algún terreno, alguna antigüedad (el santo güeviado que le transaron a sus rucos), el carro o los dientes de oro de las abuelos (robados en el cementerio, la misma noche del entierro). Yo que ustedes, empezaría a desconfiar de mis cuates, muchá, especialmente de los que se la llevan de magnates: hoy caquerean públicamente y de ahí pasan la semana sin un len, bien pisaos, temblando, palideando, viendo qué putas empeñan para que pueda llegar el otro fin de semana y no se les caiga el teatrito. ¡NIVEEEEL!

Ah, y por si no saben dónde queda el negocito, pregúntenle a cualquiera que, entre chingadera y chingadera, lo oigan gritar: ¡Chisss pisto, mirrey! Ése cerote seguro que sabe. El resto de la gestión, es cosa suya, muchá. ¡A ver qué me traen pues! ¡Pago bien al por mayor! Eso sí, no me vayan a traer lencería íntima, lociones a la mitá, vajillas de porcelana china, vestidos de novia ni relojes de paré, muchá, porque los mando a la quinta verga. Fíjense lo que les digo.

¡Chaucito, dijo Tilichito!


Pd. Mateo Gallont (digo tu nombre porque me dejaste tu cédula), muerto de hambre e hijo predilecto del departamento de Cacastesaco, la próxima vez que querrás hacer alarde de las mierdas que NO tenés, acordate que a REX, vos y la Humanidá entera le pelan la moronga, ¿oíste? Y no, papaíto, Evian no es un trago que cuesta 90 quetzales, es una marca de agua mineral, ¡gran caballo! Tenés hasta el 15 del otro mes para venir a recoger tus mierdas, si no ya sabés lo que pasa, feliz día, mano.


Imagen octenida aquí: http://www.comoseduciraunamujer.net/blog/archives/el-metodo-%E2%80%9Cengreido-y-divertido%E2%80%9D

20 nov. 2010

VENGA CUANDO QUIERA, PERO POR VIDA SUYA, CÁGUESE EN SU CASA


Haciendo balance, caigo en la cuenta de que ya pasaron más de cuatro años de que este humilde (pero sagrado, para Rex y alguno que otro engasado igual que yo) espacio llamado Mula que es uno o también lo que es y lo que viene siendo el Muladar, para resumirlo en una palabra. Al principio, lo leían sólo conocidos, dos o tres clinudos, pero poco a poco el número de lectores (entiéndase: mara que 1) le sobra el tiempo; 2) le gusta perder el tiempo; 3) le da miedo salir a la calle; 4) es adicta a las muladas; etc.) fue creciendo y la bola de que aquí se decían las mierdas a la cara, siempre con un toque de chingadera, se fue regando poco a poco. Ha habido momentos de gloria: temas chingones, visitas en puta, vergazo de comentarios, trolls a los que con casaca hemos mandado a la quinta verga, etc. Pero también ha habido época de vacas flacas, casi desnutridas, esqueletudas. Altibajos, que le dicen. Para bien o para mal, Rex no vive rascándose los güevos y esperando que el pan caiga del cielo como si fueran naranjas podridas que con un picotazo de pájaro (métrico) se vienen abajo. ¡Ojalá, señores, ojalá! En fin. Con la aparición de la mierda esta de las redes sociales y demás altares al narcisismo de pacotilla, al mierda de Rex se le ocurrió que, ya que en aquí él acaparaba casi todo el protagonismo escribiendo esta sarta de muladas, abriendo un grupito en el mentado Feisbuc la onda podía cambiar un poco. La idea es que los pisados afínes al concepto y a la chingadera del MQEU, a parte de dejar comentarios aquí, pudieran participar de una manera más directa, que tuvieran también su momento de fama, que pudieran demostrar que en Mulamala abunda el ingenio socarrón y chabacanero, que la jocosidá es parte de nuestra identidá y de que, a pesar de vivir en una CAGADA de país, somos lo suficientemente güevudos para reírnos de nuestras muladas y verle (¿qué otra nos queda?) el lado cague-de-risa a las ondas. No estoy diciendo que el Muladar sea como las pacas: La Salvación del Pueblo. Nel, para nada. Pero sí hay que reconocer que en algo, un cachito aunque sea, ayuda. Al menos a mí, no sé a ustedes. Porque... uno lo que busca es medio distraerse, ¿verdá vos Chema?, le preguntó a este atarantao. Simón, vos Rex, uno de mula que con cualquier mierda se ríe, jajajajajajaja. Vos sos el vivo ejemplo, pienso para mis adentros.

Pero bueno, la idea de ver cómo putas se lograba algo bonito en el Feisbuc empezó a tomar forma habilitando la opción para que la gente que se fuera uniendo al grupo pudiera subir fotías y videítos. Como al principio, a güevos, había poca mara, pues la onda iba despacio y las fotías que se iban subiendo encajaban (la mayoría) con el concepto y el estilo del Muladar. Sin que hubiera que ponerlo por escrito o decírselo a la gente, la onda era “poner en imágenes” algo o algunas ondas de las que se han hablado aquí. Una onda así, para complementar la chingadera. Lo de los videítos como que no muy-muy, pero qué pisaos, no es carrera de machos esa mierda. Lo que sí es cierto es que con el tiempo y con el aumento de los miembros (vergas y pusas, básicamente) del grupo, la onda de las fotías se fue para arriba, pegó el estirón, como patojo de trece años que de un día para otro ya es más alto que sus viejos, el varejón desagraciao. Ya vamos para las 700 imágenes que pueden ser vistas no sólo por los más de los mil majes que se han metido, sino por cualquiera que se pase por ahí a curiosear o ver qué putas sale. Lujo, va vos, Rex, me comenta Chema. Y tiene razón el pisado. LUJO porque, para tratarse de puras muladas, el engase de la mara es admirable, pues. Hay que apluadirles a los pisaos. Al final de cuentas uno va buscando el mejor lugar para desenvolverse. Yo lo hago. Pero eso sí, todo tiene un precio. Mucha mara que está en el grupo ha oído del blog pero no le interesa o no le pone mucho coco. Está en el grupo, pero la onda es que no empezó por el empiezo, como diría Nito Carcúz, o sea: no ha leído el Muladar ni sabe muy bien de qué putas se trata la onda y cómo es la chingadera. No se ha empapado de la onda, no se ha dejado penetrar por esta babosada, jejeje. Y por eso, aparte de que nunca se puede descartar que sea, efectivamente, un perfecto y grandioso mula de nacimiento, se sale de contexto, se desvía, se va por allá en lugar de irse por aquí. Cree que está chingando, pero lo que provoca es agarrarlo a patadas. Se la lleva de gracioso y lo único que hace es copiar lo que otros ya han dicho o hecho. No APORTA ni mierda. Cree que lo que pasa en el grupo es lo mismo que pasa en otro montón de grupos de chapines y guatemaltecos (los archisabidos y cae-en-la-verga: Chapines a morir, Soy guatemalteco de corazón, Chapines chingones, Soy chapín de nacimiento, 100% guatemalteco, etc.) y, a lo mejor sin querer, la caga. Y lo más triste, es que parece que NO se da cuenta. Eso es precisamente lo que está pasando con lo de las fotías del grupo, muchá: ¡que la estamos cagando, hombre!

De antemano les digo que esto no es una queja sino más bien una onda que hay que hacer pública, a ver si la mara se da por aludida o capta el sms, digo, el mensajito. La idea del Muladar y de otros de los blogs que surgieron hace 5 años aprox. siempre me ha gustado porque me doy cuenta de que aunque sean muladas y ondas supuestamente sin importancia, hay gente que lee y eso es importante. En el grupo, de ves en cuando, se ponen avisitos y recomendaciones para que la mara nueva se vaya adecuando al rollo y se integre a la chingadera de la mejor manera. Pero para variar, y seguimos con las cagadas, aparece la mara que NO LEE. Ya no sólo de trata de ser MULA, como aquí su mero servilleta, sino encima NO LEER o NO ENTENDER lo que se LEE, que no sé si es pior. Esos majes son los que calladitos, caen mejor y con que de vez en cuando se den un su colazo por aquí o por el grupo cumplen su cometido. Porque entonces, en lugar de avanzar, retrocedemos. ¡Y yo ya estoy hasta la verga de ver que en mierdas tan insignificantes NO avancemos! Y ya sé que a lo mejor pensarán que exagero, pero… ¿acaso una mierda tan paja como poner fotos de cierta temática y/o estilo y ser incapaces de hacerlo o de hacerlo bien no es reflejo de lo mal que estamos? Ahhh noooo (medallas), pero cuando se trata de tirar mierda, de sacarle la madre al Gobierno, de refunfuñar por cualquier mierda que pasa en Mulamala (y más en Guatemámala), ahí sí, se nos va la lengua. ¿Con qué derecho, muchá? ¡Si somos tan inútiles y no sabemos ni seguir un par de instrucciones! Muchá, sólo fotos que hayamos tomado nosotros. Y ahí va la mara a poner ondas encontradas en Internet (Gugueliando grueso) o en otros grupos. ¿Sabe alguien que ESO ES GÜEVIAR? ¿Que existe una mierda que se llama DERECHOS DE AUTOR? ¿En qué puto siglo vivimos? Muchá, que las fotos tengan algo de chistoso. Y ahí va la mara a poner fotos que sólo ellos entienden. Muchá, que además de ser chistosas que las fotos sean de Mulamala o que se relacionen. Y ahí va la mara a poner mierdas de otros lugares que nada que ver o fotomontajes encontrados en cadenas de correos electrónicos. Muchá, que las fotos no sean sólo de rótulos o cartelitos (para eso ya está “Por andar de vago”). Y ahí van los cerotes a poner un vergazo de fotos con los mismos errores ortográficos de siempre (iguales o peores que los que tiene el o la que pone la foto). Muchá, la onda es chingar con casaca y no ofender por ofender. Y así, sucesivamente. Paracen ishtos mierdas a los que hay que estarles diciendo las mierdas mil veces, ¡por la gran DIOSA PUTA! No me vayan a decir que soy demasiado exigente, porque la onda es sencilla, grábense esto en ese remedo de cerebro de insecto: NO ES OBLIGACIÓN poner fotos en el grupo, o sea, que SI NO TENÉS NI VERGA que compartir, no hace falta que te hagás tres vergas buscando imágenes por ahí y creyendo que con eso ya la hiciste. Nadie te está exigiendo o pidiendo nada. No hay clavo, mirar también es bueno. O irte. ¡Acaso no vivimos en una DEDOCRACIA pues! Porque si insistís, lo único que estás haciendo es ensuciar esa mierda de grupo, ensuciarlo más de lo que ya está, pues, y CON MIERDAS que ni siquiera valen la pena. Si querés participar, que es fácil y nadie te lo está impidiendo, pensátelo dos o 30 veces antes, así sin tanto pedo.

Y bueno, lo de los comentarios, que también habría que aclarar algunos puntos, lo dejo para otra ocasión. Aunque lo chingón sería que, escrito lo escrito, ya no hiciera falta. Me despido con un fuerte abrazo para aquellos que han hecho de este espacio y del grupo un lugar para pasar un buen rato y… ¡AH, SHOOOO, ESTO SUENA A MAMADA!

¡Ahí nos vídrios, pueeee!